{"id":6288,"date":"2024-01-12T15:37:00","date_gmt":"2024-01-12T15:37:00","guid":{"rendered":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/?p=6288"},"modified":"2025-09-12T15:44:05","modified_gmt":"2025-09-12T15:44:05","slug":"la-vision-derrotada-de-la-iglesia-en-occidente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/la-vision-derrotada-de-la-iglesia-en-occidente\/","title":{"rendered":"La visi\u00f3n derrotada de la Iglesia en Occidente"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"6288\" class=\"elementor elementor-6288\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-34777e3 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"34777e3\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-a730517\" data-id=\"a730517\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-eefaed8 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"eefaed8\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>En el a\u00f1o 1900, el doble de cristianos viv\u00eda en Europa que en el resto del mundo. Hoy, gracias a las misiones occidentales, el centro num\u00e9rico del cristianismo se ha desplazado hacia el Sur. Una estimaci\u00f3n indica que alrededor de 838 millones de cristianos viven en el Norte global (o \u201cOccidente\u201d), mientras que m\u00e1s de 1,100 millones viven en \u00c1frica y Asia. Esta brecha seguir\u00e1 aumentando exponencialmente. Porque las v\u00edctimas del hinduismo \u2014las castas bajas\u2014 est\u00e1n buscando al Salvador. Pero\u2026 \u00bfestar\u00e1 la nueva Iglesia controlada por las eclesiolog\u00edas derrotadas del Norte?<\/p><p>Por ahora, el \u201cNorte\u201d contin\u00faa siendo el centro teol\u00f3gico y financiero del cristianismo global. Esto significa que la Iglesia no occidental sufre los efectos de las ideas derrotadas de la Iglesia en \u201cOccidente\u201d.<\/p><p>Una visi\u00f3n lamentable de la Iglesia se desarroll\u00f3 en la Iglesia Ortodoxa \u201cOriental\u201d cuando un emperador bizantino en Constantinopla asumi\u00f3 el t\u00edtulo oficial de \u201cRey y Sacerdote\u201d. Los emperadores cristianos que le siguieron se vieron a s\u00ed mismos como representantes de \u201cMelquisedec\u201d (G\u00e9nesis 14:18). Centralizaron los poderes pol\u00edticos y eclesi\u00e1sticos en sus propias manos.<\/p><p>Un l\u00edder de la rama occidental de la Iglesia romana, el Papa Gelasio I (492\u2013496), en Roma, cuestion\u00f3 esa peligrosa visi\u00f3n. En una carta famosa al emperador bizantino Anastasio I, el Papa argument\u00f3 que los poderes pol\u00edtico y eclesi\u00e1stico solo se unen en Cristo. Debido a la debilidad humana, Cristo mismo \u201cha separado los dos oficios\u2026 para que ninguno se enorgullezca\u201d. Los emperadores necesitan de los sacerdotes para recibir perd\u00f3n y vida eterna. Asimismo, los sacerdotes necesitan de gobernantes designados por Dios para administrar los asuntos temporales.<\/p><p>A pesar de tales diferencias teol\u00f3gicas, las dos ramas m\u00e1s grandes de la Iglesia \u201cOccidental\u201d \u2014la Iglesia Ortodoxa Oriental (griega) y la Iglesia Romana Occidental (latina)\u2014 permanecieron formalmente unidas durante quinientos a\u00f1os m\u00e1s. Se separaron reci\u00e9n en 1054; y ambas se volvieron d\u00e9biles y vulnerables, como Israel y Jud\u00e1 despu\u00e9s de Salom\u00f3n.<\/p><p>Los turcos capturaron Constantinopla en 1453, en parte porque Roma decidi\u00f3 no defender a su gemela oriental. Esto llev\u00f3 a algunos patriarcas ortodoxos a declarar a Mosc\u00fa como la \u201cTercera Roma\u201d, el nuevo centro del cristianismo ortodoxo.<\/p><p>Napole\u00f3n (1769\u20131821) complet\u00f3 la destrucci\u00f3n del \u201cSacro Imperio Romano\u201d occidental. Ese proceso hab\u00eda comenzado m\u00e1s de dos siglos antes con la Reforma, que atac\u00f3 el poder abusivo de la Iglesia Cat\u00f3lica Romana.<\/p><p>La Reforma protestante (1517\u20131648) aliment\u00f3 la tercera visi\u00f3n occidental de la Iglesia\u2026 enfatizando el \u201csacerdocio y reinado de todos los creyentes\u201d. Mart\u00edn Lutero se centr\u00f3 en el \u201creal sacerdocio\u201d (1 Pedro 2:9). Esto requer\u00eda que la Iglesia educara a cada ni\u00f1o, porque la voluntad de Dios no puede hacerse en la tierra a menos que todos conozcan cu\u00e1l es esa voluntad.<\/p><p>Los calvinistas franceses y escoceses tomaron el \u201creinado de todos los creyentes\u201d tan en serio como el sacerdocio. Esto convirti\u00f3 a sus iglesias en una cuna de la libertad, que la Ilustraci\u00f3n escocesa llam\u00f3 \u201cDemocracia\u201d. George Buchanan la llam\u00f3 \u201cSoberan\u00eda Popular\u201d, ya que requer\u00eda un \u201cautogobierno\u201d interior. Era la soberan\u00eda de ciudadanos cuyos corazones eran gobernados por el Esp\u00edritu y la Palabra de Dios. En manos de Lutero, el \u201csacerdocio de todos los creyentes\u201d educ\u00f3 a Europa. La visi\u00f3n reformada del reinado de Cristo en el coraz\u00f3n de cada creyente liber\u00f3 a Europa de su tiran\u00eda tradicional. Institucionaliz\u00f3 el \u201cgobierno limitado\u201d en naciones soberanas, liberadas de imperios \u201ccristianos\u201d tir\u00e1nicos.<\/p><p>El reinado de todos los creyentes exig\u00eda que los hijos de Dios gestionaran el bienestar de sus comunidades por medio de sus propios ancianos y di\u00e1conos elegidos. Esto significaba que no era el Estado, sino el cuerpo del Rey \u2014la Iglesia\u2014 el agente de Dios para la libertad, el bienestar y la educaci\u00f3n de las futuras generaciones.<\/p><p>Para repetir: esta visi\u00f3n hizo de la Iglesia la cuna de la democracia. Que el pueblo gestionara sus asuntos mediante l\u00edderes elegidos para gobernar las iglesias locales, aldeas, ciudades y naciones se entend\u00eda como libertad. Hac\u00eda al pueblo responsable de su propio bienestar. Solo a fines del siglo XIX los gobernantes (el Estado) asumieron de la Iglesia los \u201cministerios\u201d de bienestar y educaci\u00f3n. Eso margin\u00f3 a la Iglesia y prepar\u00f3 el terreno cultural para el fascismo, el comunismo y el totalitarismo secular en Europa.<\/p><p>El movimiento protestante desarroll\u00f3 la idea de la Iglesia estatal \u2014luterana, reformada, anglicana\u2014 fusionando las Escrituras con la historia europea y precristiana. La libertad individual de conciencia comenz\u00f3 a institucionalizarse despu\u00e9s de la d\u00e9cada de 1640. Antes de eso, la Iglesia estatal protestante tambi\u00e9n abus\u00f3 del poder asociado al Estado. En parte como reacci\u00f3n a esos abusos, nacieron las iglesias \u201cindependientes\u201d o no estatales. Algunas de ellas no estaban del todo seguras de que el poder del Estado tambi\u00e9n proviniera de Dios, con el fin de que Su voluntad se hiciera en la tierra.<\/p><p>La separaci\u00f3n de Iglesia y Estado se desarroll\u00f3 plenamente en Am\u00e9rica del Norte. Fue una necesidad pragm\u00e1tica. Las 13 colonias originales de EE.UU. ten\u00edan diferentes iglesias estatales. Las tristes memorias de Europa hicieron que las colonias dudaran en formar una Uni\u00f3n sin asegurar que el gobierno federal no promover\u00eda una denominaci\u00f3n en particular. En su visi\u00f3n, la libertad religiosa requer\u00eda la separaci\u00f3n entre Estado e Iglesia. Sin embargo, nadie imaginaba que separar Iglesia y Estado significar\u00eda separar a Dios del Gobierno. \u201cEn Dios confiamos\u201d sigue siendo el credo de EE.UU., impreso en cada billete de d\u00f3lar.<\/p><p>Por razones que he tratado en otros textos, la teolog\u00eda estadounidense adopt\u00f3 gradualmente un antiintelectualismo. Para fines del siglo XIX, la Iglesia protestante entreg\u00f3 sus universidades a los Estados seculares y se repleg\u00f3 a los seminarios b\u00edblicos. Cedi\u00f3 el estudio y la ense\u00f1anza de su propia historia, as\u00ed como del pensamiento pol\u00edtico y econ\u00f3mico de la Biblia, al mundo. La Iglesia americana perdi\u00f3 la ense\u00f1anza b\u00edblica sobre la Iglesia misma: \u00bfPor qu\u00e9 Dios cre\u00f3 la Iglesia?<\/p><p>En consecuencia, durante el siglo XX, misioneros americanos han recorrido el mundo propagando una comprensi\u00f3n secularizada y equivocada de Dios y el Gobierno, de la Iglesia y el Estado, la ley, la educaci\u00f3n, el desarrollo econ\u00f3mico y el bienestar social. Una parte significativa de la Iglesia derrotada en Am\u00e9rica ha entregado al Diablo incluso los \u00e1mbitos del matrimonio, la familia y los hijos.<\/p><p>Las ideas ortodoxas, cat\u00f3licas romanas, luteranas, reformadas y anglicanas de una Iglesia estatal est\u00e1n siendo derrotadas. La idea de una Iglesia no estatal, centrada en la comunidad local, est\u00e1 ganando terreno en Am\u00e9rica Latina, \u00c1frica y Asia\u2026 y eso es bueno. El problema es que esta idea americana de Iglesia ya no sabe que Dios cre\u00f3 la Iglesia y la bautiz\u00f3 con Su propio Esp\u00edritu para bendecir a las naciones\u2026 para traer sanidad hasta los confines de la tierra.<\/p><p>Comenc\u00e9 a tratar estas ideas en mi libro <em>Truth and Transformation<\/em> (2009). Una edici\u00f3n indio-africana acaba de publicarse bajo el t\u00edtulo <em>Truth Transforms: A Manifesto For Ailing Nations<\/em>. Hace dos a\u00f1os, ofrec\u00ed cuatro conferencias bajo el tema \u201cLa Iglesia Victoriosa y la Sanidad de las Naciones\u201d.[1]<\/p><p>El libro propuesto, <em>La Iglesia Victoriosa y la Sanidad de las Naciones<\/em>, tiene como objetivo reunir a un grupo de acad\u00e9micos y practicantes para estimular una reflexi\u00f3n y acci\u00f3n renovadas por parte de la iglesia global.<\/p><p>Para bendecir a las naciones, la Iglesia occidental necesita ser sanada de su par\u00e1lisis teol\u00f3gica\u2026 y la Iglesia no occidental debe encontrar el valor para estudiar la Biblia y desprenderse de los lentes coloreados por la Iglesia derrotada de Occidente.<\/p><hr \/><p><span style=\"color: #808080;\">[1] Ver <a style=\"color: #808080;\" href=\"https:\/\/www.youtube.com\/live\/sB6ZbMAmQgw?si=ZHDKTGq1SRo-gs3K\">https:\/\/www.youtube.com\/live\/sB6ZbMAmQgw?si=ZHDKTGq1SRo-gs3K<\/a><\/span><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para bendecir a las naciones, la Iglesia occidental debe ser sanada de su par\u00e1lisis teol\u00f3gica y la Iglesia no occidental debe encontrar el valor para estudiar la Biblia desligada de los lentes de la Iglesia occidental derrotada.<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":6289,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"nf_dc_page":"","_eb_attr":"","om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"neve_meta_sidebar":"","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"off","neve_meta_content_width":0,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":"","neve_meta_reading_time":"","h5ap_radio_sources":[],"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5,12,8,10],"tags":[],"class_list":["post-6288","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-cosmovision","category-cultura","category-teologia"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Thumbnails-7.jpg?fit=2000%2C1332&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6288","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6288"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6288\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6296,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6288\/revisions\/6296"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6289"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6288"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6288"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6288"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}