{"id":6279,"date":"2023-11-28T15:21:00","date_gmt":"2023-11-28T15:21:00","guid":{"rendered":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/?p=6279"},"modified":"2025-09-12T15:36:57","modified_gmt":"2025-09-12T15:36:57","slug":"por-que-estudiar-la-confesion-de-fe-bautista-de-londres-de-1689","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/por-que-estudiar-la-confesion-de-fe-bautista-de-londres-de-1689\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 estudiar la Confesi\u00f3n de Fe Bautista de Londres de 1689?"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"6279\" class=\"elementor elementor-6279\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-34777e3 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"34777e3\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-a730517\" data-id=\"a730517\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-eefaed8 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"eefaed8\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>En el p\u00e1rrafo inicial de la introducci\u00f3n a la Confesi\u00f3n de Fe Bautista de Londres de 1689, se nos dice que los l\u00edderes bautistas que se reunieron en Londres, Inglaterra, ya en 1643, cre\u00edan que la publicaci\u00f3n de la Confesi\u00f3n era una \u201cnecesidad\u201d. \u00bfPor qu\u00e9 era necesaria? Porque, en el tiempo en que esta Confesi\u00f3n fue publicada, la fe cristiana profesada por los fieles del Se\u00f1or estaba siendo p\u00fablicamente tergiversada. Adem\u00e1s, exist\u00eda una desagradable tendencia dentro de la iglesia en general a acusar y tratar a los bautistas como herejes sectarios, lo cual era una calumnia total, dado lo falso de tales acusaciones. Por esta raz\u00f3n, la introducci\u00f3n afirma que \u201cde ninguna manera \u00e9ramos culpables de aquellas herej\u00edas y errores fundamentales que con demasiada frecuencia se nos hab\u00edan imputado sin causa ni justificaci\u00f3n alguna por nuestra parte\u201d[1]. Aunque hoy en d\u00eda esto ya no es as\u00ed, la Confesi\u00f3n sigue proporcion\u00e1ndonos las bases b\u00edblicas de nuestras convicciones bautistas.<\/p><p>\u00bfQu\u00e9 otra raz\u00f3n dieron los autores de 1689 para justificar la necesidad de la Confesi\u00f3n? Pues bien, la publicaci\u00f3n de la Confesi\u00f3n fue considerada como un m\u00e9todo muy completo en su dise\u00f1o para explicar y comunicar el resumen de aquello que creemos seg\u00fan la revelaci\u00f3n de las Escrituras. Y no solo lo que creemos, sino tambi\u00e9n lo que sentimos en nuestros corazones como resultado de la obra del Esp\u00edritu de Dios en nosotros. Reconocemos que las Sagradas Escrituras son la Palabra inspirada de Dios (2 Tim. 3:16\u201317; 2 Pe. 1:21), pero para que podamos recibirla como tal, necesitamos la obra regeneradora e iluminadora del Esp\u00edritu de Dios (Ez. 36:26\u201327; Jn. 3:5\u20138). De lo contrario, nuestros corazones estar\u00edan espiritualmente muertos (Ef. 2:1; Col. 2:13), y nuestros ojos ciegos a las verdades divinas comunicadas por la Palabra de Dios (2 Cor. 4:3).<\/p><p>Como se puede notar al leer la Confesi\u00f3n de 1689, no solo es exhaustiva en su alcance, sino tambi\u00e9n sistem\u00e1tica en su presentaci\u00f3n, lo cual permite a sus lectores regresar a ella una y otra vez para un estudio diligente de las Sagradas Escrituras. Esto no significa en absoluto que la Confesi\u00f3n haya sido pensada como un sustituto de la Palabra de Dios, ni que deba ser tratada como si estuviera al mismo nivel que la Escritura. La Confesi\u00f3n no es inspirada, puede comunicar verdades infalibles, pero no es inspirada. Sin embargo, como resumen fiel de lo que ense\u00f1an las Escrituras, es una herramienta \u00fatil para el estudio de la Palabra de Dios, proporcionando abundantes referencias b\u00edblicas para cada tema tratado. Bien podr\u00eda decirse que la Confesi\u00f3n no solo presenta las Escrituras como la autoridad suprema para el hombre, sino que presupone esta verdad. Como afirma la introducci\u00f3n, las referencias b\u00edblicas proporcionadas sirven como \u201cprueba de lo que afirmamos\u201d, siguiendo el esp\u00edritu y el ejemplo de los bereanos, quienes, en Hechos 17:10\u201312, escudri\u00f1aban las Escrituras despu\u00e9s de o\u00edr al ap\u00f3stol Pablo para \u201cver si estas cosas eran as\u00ed o no\u201d[2].<\/p><p>La respuesta a nuestra pregunta, \u201c\u00bfPor qu\u00e9 deber\u00edamos estudiar la Confesi\u00f3n de Fe Bautista de Londres de 1689?\u201d, se ampl\u00eda a\u00fan m\u00e1s en los prop\u00f3sitos declarados por la Confesi\u00f3n. El quinto p\u00e1rrafo de su introducci\u00f3n enumera los siguientes prop\u00f3sitos[3]:<\/p><ol><li>Que andemos humildemente con nuestro Dios;<\/li><li>que ejercitemos el amor y la mansedumbre entre nosotros;<\/li><li>que perfeccionemos nuestra santidad en reverencia al Se\u00f1or;<\/li><li>que las palabras de nuestra boca sean el evangelio;<\/li><li>que promovamos apasionadamente la verdadera religi\u00f3n; y<\/li><li>que guardemos la verdadera religi\u00f3n sin mancha delante de Dios.<\/li><\/ol><p>Podemos preguntarnos, \u00bfqu\u00e9 quiere decir la Confesi\u00f3n con la frase \u201cverdadera religi\u00f3n\u201d? Aunque muchos han usado este t\u00e9rmino libremente para referirse a una \u201cjusticia basada en obras\u201d (pensemos en el popular pero profundamente err\u00f3neo lema \u201crelaci\u00f3n, no religi\u00f3n\u201d), eso no es lo que aqu\u00ed se quiere decir. El t\u00e9rmino \u201creligi\u00f3n\u201d, en este contexto, significa \u201cadoraci\u00f3n\u201d. Podr\u00edamos entonces parafrasear el prop\u00f3sito (5) como \u201cque promovamos con pasi\u00f3n la verdadera adoraci\u00f3n\u201d. Y por \u201cadoraci\u00f3n\u201d, no me refiero a cantos, sino a la adoraci\u00f3n en todo sentido, manifestada en la vida del creyente en todas las \u00e1reas de su existencia. El fil\u00f3sofo reformado H. Evan Runner (1916\u20132002) dijo una vez que \u201cLa vida es religi\u00f3n\u201d. Ten\u00eda raz\u00f3n[4]. Todo lo que hacemos, todo lo que pensamos, todo lo que decimos, es ya sea adoraci\u00f3n vertical a Dios (verdadera adoraci\u00f3n) o adoraci\u00f3n horizontal de la creaci\u00f3n (idolatr\u00eda). Observa a la iglesia, y ver\u00e1s que la vida de la iglesia est\u00e1 marcada por su adoraci\u00f3n a Dios. Pero observa al mundo, y notar\u00e1s que su vida est\u00e1 marcada por la adoraci\u00f3n a la creaci\u00f3n (Rom. 1:18\u201332). M\u00e1s espec\u00edficamente, la adoraci\u00f3n del yo.<\/p><p>Lo que quiz\u00e1s m\u00e1s aprecio \u2014y esto tal vez se deba a mi pasi\u00f3n por los principios de la Reforma\u2014 es el s\u00e9ptimo prop\u00f3sito declarado, que es \u201creformar en primer lugar nuestros propios corazones y caminos\u201d[5]. Cuando hablamos de \u201creforma\u201d, estamos presuponiendo que ha ocurrido alg\u00fan tipo de deformaci\u00f3n, y podemos atestiguar, por lo que hemos visto en la revelaci\u00f3n general y especial de Dios, que nuestros corazones han sido efectivamente deformados por la influencia corruptora del pecado. Esta Confesi\u00f3n, por tanto, sirve para reformar nuestros corazones (y los caminos que de ellos fluyen) conforme a la ense\u00f1anza de las Escrituras, reconociendo, como lo hicieron los autores de 1689, que tal reforma solo puede realizarse por el poder y ministerio del Esp\u00edritu Santo.<\/p><p>Hay una raz\u00f3n final proporcionada por los autores de 1689 para explicar por qu\u00e9 la publicaci\u00f3n de la Confesi\u00f3n se volvi\u00f3 una necesidad, y como podemos notar hoy, sigue siendo v\u00e1lida en nuestros tiempos. El pen\u00faltimo p\u00e1rrafo de la introducci\u00f3n dice:<\/p><blockquote><p>Y verdaderamente hay una fuente y causa de la decadencia de la religi\u00f3n en nuestros d\u00edas que no podemos dejar de mencionar y de urgir encarecidamente su correcci\u00f3n, y es el descuido del culto a Dios en las familias por parte de aquellos a quienes se les ha confiado su direcci\u00f3n y cuidado[6].<\/p><\/blockquote><p>En palabras m\u00e1s simples, hay una raz\u00f3n por la cual nuestra cultura se ha apartado de la verdadera adoraci\u00f3n, por la cual ha degenerado hasta llegar al punto actual, y por la cual la iglesia ha sufrido p\u00e9rdidas en lugar de avanzar en la proclamaci\u00f3n del evangelio en cada esfera de la vida. Esa raz\u00f3n es el fracaso de los padres en discipular a sus hijos.<\/p><p>En el libro del Antiguo Testamento de Jueces, el pueblo de Dios atraves\u00f3 numerosos ciclos de juicio y liberaci\u00f3n. Una raz\u00f3n dominante por la cual sufr\u00edan juicio tras juicio era el hecho de que aquellos que fueron liberados por Dios no hicieron ning\u00fan esfuerzo por instruir a sus hijos a ser fieles a Dios. Como resultado, las generaciones siguientes cometieron los mismos pecados que sus padres, y una vez m\u00e1s se encontraban bajo el juicio de Dios \u2014y esto se repite a lo largo del libro. En otras palabras, las lecciones valiosas de una generaci\u00f3n nunca se transmitieron a la siguiente.<\/p><p>Los redactores de la Confesi\u00f3n reconocieron que esto estaba sucediendo en la iglesia del siglo XVII, y me entristece decir que la situaci\u00f3n hoy en d\u00eda es a\u00fan peor. En aquel entonces, era normal catequizar a los hijos, instruirlos con una serie de preguntas y respuestas sobre las verdades de las Escrituras. Hoy, la idea de catequizar a nuestros hijos ha sido cada vez m\u00e1s olvidada entre los bautistas, y como resultado, los padres muchas veces se preguntan por qu\u00e9 sus hijos no han continuado en la fe verdadera. Ahora bien, antes de que alguien mencione el tema de la elecci\u00f3n incondicional \u2014que a menudo se usa para disminuir nuestra culpa y responsabilidad\u2014, s\u00ed, Dios ha elegido a su pueblo (Ef. 1:4; Hch. 13:48; Rom. 8:29). S\u00ed, Dios ha predestinado a algunos para salvaci\u00f3n (Rom. 8:29; Jn. 15:16; Ef. 1:11). Pero la obra soberana de elecci\u00f3n de Dios, tal como se manifiesta en el tiempo y el espacio a lo largo de la historia creada, y tal como es revelada en las Escrituras, no anula nuestra responsabilidad humana (2 Cor. 5:10). La Confesi\u00f3n de 1689, por lo tanto, sirve como una herramienta did\u00e1ctica para ayudar a los padres en el discipulado de sus hijos, al proporcionarles una comprensi\u00f3n clara de lo que las Escrituras ense\u00f1an como verdadero. Como creyentes, entonces, catequicemos e instruyamos fielmente a nuestros hijos en el camino del Se\u00f1or, sean estos nuestros hijos literales o espirituales, para que puedan estar \u201csazonados con el conocimiento de la verdad de Dios revelada en las Escrituras\u201d.<\/p><p>\u00bfCu\u00e1l es, en resumen, la esperanza de lo que podemos obtener al estudiar la Confesi\u00f3n de Fe Bautista de Londres de 1689? Aparte de lo ya dicho, consideremos lo que se expresa en la oraci\u00f3n final de su introducci\u00f3n:<\/p><blockquote><p>Concluimos con nuestra ferviente oraci\u00f3n de que el Dios de toda gracia derrame sobre nosotros aquellas medidas de su Santo Esp\u00edritu, para que la profesi\u00f3n de la verdad sea acompa\u00f1ada de la sana creencia y pr\u00e1ctica diligente de la misma por nuestra parte, para que su nombre sea glorificado en todo por medio de Jesucristo nuestro Se\u00f1or. Am\u00e9n[7].<\/p><\/blockquote><p>Para quienes buscan un recurso complementario a la Confesi\u00f3n de Fe Bautista de Londres de 1689, uno que proporcione una gu\u00eda sencilla pero profunda a su contenido, recomiendo <em>To the Judicious and Impartial Reader: An Exposition of the 1689 London Baptist Confession of Faith<\/em>, de James M. Renihan, publicado por Founders Ministries, un ministerio bautista reformado con sede en Cape Coral, Florida. Como afirma Renihan, \u201cDe ninguna manera la Confesi\u00f3n presenta una teolog\u00eda \u00e1rida y polvorienta; m\u00e1s bien, est\u00e1 llena de vida y vigor\u201d[8].<\/p><hr \/><p><span style=\"color: #808080;\">[1] \u201cIntroducci\u00f3n\u201d, <em>La Confesi\u00f3n de Fe Bautista de 1689<\/em>. Consultado el 20 de noviembre de 2023, https:\/\/www.the1689confession.com\/1689\/introduction<\/span><\/p><p><span style=\"color: #808080;\">[2] Ibid.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #808080;\">[3] Ibid.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #808080;\">[4] Para m\u00e1s informaci\u00f3n sobre este tema, v\u00e9ase <em>Life is Religion: Essays in Honour of H. Evan Runner<\/em> en la Biblioteca Digital del Instituto C\u00e1ntaro, publicado originalmente por Paideia Press, 1981.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #808080;\">[5] \u201cIntroducci\u00f3n\u201d, <em>La Confesi\u00f3n de Fe Bautista de 1689.<\/em><\/span><\/p><p><span style=\"color: #808080;\">[6] Ibid.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #808080;\">[7] Ibid.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #808080;\">[8] James M. Renihan, <em>To the Judicious and Impartial Reader: An Exposition of the 1689 London Baptist Confession of Faith, Baptist Symbolics, Vol. 2<\/em> (Cape Coral, FL.: Founders Ministries, 2022), 20.<\/span><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las razones por las cuales debemos estudiar la Confesi\u00f3n de Fe Bautista de Londres de 1689 se exponen para nosotros en su introducci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6280,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"nf_dc_page":"","_eb_attr":"","om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"neve_meta_sidebar":"","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"off","neve_meta_content_width":0,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":"","neve_meta_reading_time":"","h5ap_radio_sources":[],"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5,10,7],"tags":[],"class_list":["post-6279","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-teologia","category-vida-cristiana"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Thumbnails-6.jpg?fit=2000%2C1332&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6279","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6279"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6279\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6287,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6279\/revisions\/6287"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6280"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6279"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6279"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6279"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}