{"id":6268,"date":"2023-11-26T14:59:00","date_gmt":"2023-11-26T14:59:00","guid":{"rendered":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/?p=6268"},"modified":"2025-09-12T15:21:44","modified_gmt":"2025-09-12T15:21:44","slug":"saqueando-la-casa-del-hombre-fuerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/saqueando-la-casa-del-hombre-fuerte\/","title":{"rendered":"Saqueando la casa del hombre fuerte"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"6268\" class=\"elementor elementor-6268\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-34777e3 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"34777e3\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-a730517\" data-id=\"a730517\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-eefaed8 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"eefaed8\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>En Mateo 12:22-30 leemos el relato de Jes\u00fas sanando a un hombre oprimido por un demonio que hab\u00eda quedado mudo y ciego. No se nos dan detalles espec\u00edficos sobre si la opresi\u00f3n demon\u00edaca hab\u00eda causado tales incapacidades fisiol\u00f3gicas; por lo que sabemos, Jes\u00fas pudo haber expulsado al demonio y luego sanado la vista y el habla del hombre, o bien el hombre pudo haber sido sanado como resultado de su liberaci\u00f3n espiritual. Pero lo que importa en este texto es que Jes\u00fas san\u00f3 al hombre por completo. Como resultado de presenciar esta sanidad, las multitudes se preguntaban si Jes\u00fas era verdaderamente el Hijo de David (Mt. 12:23). Jes\u00fas hab\u00eda sanado a los enfermos, hab\u00eda expulsado demonios, hab\u00eda hecho se\u00f1ales y prodigios poderosos, todo lo cual validaba su afirmaci\u00f3n de ser la simiente prometida, el Mes\u00edas, el Cristo. El pueblo estaba presenciando el cumplimiento de las profec\u00edas del Antiguo Testamento (Mt. 12:17-21; Is. 42:1-4; 61:1), y sin embargo dudaban porque Jes\u00fas no encajaba con el perfil esperado del Mes\u00edas. Ellos esperaban a un guerrero terrenal que establecer\u00eda un reino terrenal y gobernar\u00eda seg\u00fan costumbres terrenales, restaurando los a\u00f1os dorados de Jerusal\u00e9n no vistos desde el inicio del reinado del rey Salom\u00f3n (1 Reyes 10:23-27). Pero Jes\u00fas no encajaba en ese molde. El reino que Cristo vino a establecer era mayor que cualquier reino terrenal, pero era de naturaleza espiritual, sin tomar a\u00fan una forma tangible hasta su segunda venida. El pueblo no entend\u00eda esto, hab\u00edan malinterpretado a los profetas de anta\u00f1o, y sus dudas naturalmente se manifestaban en expresi\u00f3n verbal porque Jes\u00fas no correspond\u00eda a la apariencia esperada de un rey terrenal, ni hab\u00eda sido ampliamente aceptado por el pueblo dado que las autoridades religiosas hab\u00edan avanzado en difamar su nombre.<\/p><p>Ahora bien, aunque hab\u00eda quienes dudaban de Jes\u00fas, no cabe duda de que tambi\u00e9n hab\u00eda quienes cre\u00edan. Y as\u00ed como algunos creyeron, hubo quienes eligieron no creer. Para los fariseos, Jes\u00fas no pod\u00eda ser el Hijo de David, no pod\u00eda ser la simiente prometida, no pod\u00eda ser el Mes\u00edas. Jes\u00fas tendr\u00eda que haber cumplido con las expectativas militantes y pol\u00edticas del pueblo jud\u00edo, tendr\u00eda que haber abrazado la tradici\u00f3n rab\u00ednica, y vindicado a las autoridades religiosas jud\u00edas. Pero no hizo tal cosa. \u00bfPod\u00edan entonces cuestionar el poder y la autoridad de Jes\u00fas? Si lo hubiesen hecho, en medio de una se\u00f1al p\u00fablica como \u00e9sta, habr\u00edan sido ridiculizados hasta la verg\u00fcenza. As\u00ed que, en su lugar, cuestionaron la fuente de su poder.<\/p><p>En toda la realidad creada s\u00f3lo puede haber dos fuentes de poder capaces de hacer y manifestar m\u00e1s all\u00e1 de lo que el hombre puede hacer y manifestar: (1) Dios y (2) Satan\u00e1s. Como resultado, acusaron a Jes\u00fas de emplear el poder del pr\u00edncipe de los demonios, Beelzeb\u00fa (Mt. 12:27). Pero como pronto habr\u00edan de aprender, los fariseos fueron imprudentes en su juicio. Seg\u00fan el relato de Mateo, esta calumnia no fue dicha en voz alta \u2014 seguramente fue mencionada en privado o en otras ocasiones, pero en este evento particular, los fariseos pensaban esto en su interior. Por eso el texto dice que Jes\u00fas discern\u00eda sus pensamientos (Mt. 12:25), y como quien corre una cortina, Jes\u00fas revel\u00f3 lo que los fariseos estaban pensando. Y la multitud no habr\u00eda estado del todo ignorante de esto; seguramente era una acusaci\u00f3n que ya se hab\u00eda hecho contra Jes\u00fas \u2014 los fariseos sol\u00edan provocar murmuraci\u00f3n entre el pueblo. \u00bfPor qu\u00e9, si no, habr\u00eda luego una turba que exigir\u00eda la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas si los fariseos no hubieran logrado volver a algunos en su contra?<\/p><p>\u00bfC\u00f3mo respondi\u00f3 Jes\u00fas a tal acusaci\u00f3n? En primer lugar, Jes\u00fas explic\u00f3 que no tiene sentido que un agente de Satan\u00e1s se enfrente a otro agente de Satan\u00e1s. Satan\u00e1s es malvado en todos los aspectos, pero no es totalmente irracional. Todo reino dividido contra s\u00ed mismo se desmorona. Fue el principio del fin, por ejemplo, cuando el Imperio Romano se dividi\u00f3 en dos: el Imperio de Occidente y el Imperio de Oriente.[1] As\u00ed que no, Jes\u00fas no pod\u00eda ser un agente de Satan\u00e1s y hacer lo que hab\u00eda hecho. Adem\u00e1s, los fariseos ten\u00edan sus propios exorcistas (cf. Hch. 19:13), \u00bfpod\u00edan entonces ser acusados tambi\u00e9n ellos de lo mismo? \u00bfSe atrever\u00edan a decir que ellos tambi\u00e9n usaban el poder del pr\u00edncipe de los demonios? Los exorcistas jud\u00edos habr\u00edan condenado a los fariseos por tal acusaci\u00f3n. Expulsar a un demonio s\u00f3lo pod\u00eda ser posible por el poder de Dios. Pero aunque los exorcistas ciertamente habr\u00edan reprobado la evaluaci\u00f3n de los fariseos, no ten\u00edan el \u00e9xito que Jes\u00fas ten\u00eda, de lo contrario el ministerio de liberaci\u00f3n de Jes\u00fas no habr\u00eda sido percibido como extraordinario. Jes\u00fas no s\u00f3lo expulsaba demonios con una palabra, sino que infund\u00eda terror en los demonios (cf. Mc. 5:7-17). Jes\u00fas ten\u00eda autoridad y poder como ning\u00fan otro. Y el hecho de que Jes\u00fas expulsaba demonios significaba algo: significaba que el Reino de Dios hab\u00eda llegado. \u00bfQu\u00e9 quer\u00eda decir Jes\u00fas con esto?<\/p><p>Jes\u00fas pregunt\u00f3 c\u00f3mo alguien pod\u00eda entrar a la casa del hombre fuerte y saquear sus bienes sin antes atar al hombre fuerte (Mt. 12:29). El \u201chombre fuerte\u201d es Satan\u00e1s, la \u201ccasa\u201d del hombre fuerte es el mundo, y lo que Jes\u00fas est\u00e1 diciendo es que \u00c9l ha entrado por la puerta principal de la casa de Satan\u00e1s para recuperar lo que le pertenece leg\u00edtimamente. Jes\u00fas estaba diciendo, en esencia, que \u00c9l es m\u00e1s fuerte que el hombre fuerte, tan fuerte que puede atarlo y dejarlo impotente, y que de hecho lo ha atado (Ap. 20:1-3), y ahora est\u00e1 recuperando lo que es suyo. El Reino de Dios, en otras palabras, ha invadido el reino de Satan\u00e1s, y el reino de Satan\u00e1s ha estado resistiendo, porque es s\u00f3lo cuesti\u00f3n de tiempo hasta que quede sin nada. Ese es un lenguaje sumamente fuerte, positivo, utilizado por Jes\u00fas. No ha venido escabull\u00e9ndose por la puerta trasera, ni ha entrado sigilosamente por una rendija en la ventana. Ha entrado valientemente por la puerta delantera. Ha atado a Satan\u00e1s. Y est\u00e1 saqueando el reino de Satan\u00e1s. Y saquear\u00e1 y saquear\u00e1 hasta que no quede nada por saquear. Esto es lenguaje postmilenial en su expresi\u00f3n; esto es lenguaje del evangelio positivo, esperanzador y triunfante. Podemos ser tentados a pensar que este mundo se va al infierno en una canasta, pero eso es s\u00f3lo por las noticias que leemos. Si tuvi\u00e9ramos los ojos del Esp\u00edritu, si pudi\u00e9ramos ver lo que el Se\u00f1or est\u00e1 haciendo a trav\u00e9s de Su iglesia al proclamar y aplicar el evangelio, no s\u00f3lo localmente sino en todo el mundo, ver\u00edamos a Jes\u00fas saqueando la casa del hombre fuerte. Los creyentes en Cristo son solo una de las muchas cosas que Jes\u00fas ha saqueado del reino de Satan\u00e1s; hemos sido devueltos a nuestro leg\u00edtimo Se\u00f1or \u2014 aquellos del pasado que fueron llamados, los que est\u00e1n siendo llamados hoy, y los que ser\u00e1n llamados antes de la segunda venida de Cristo. Los escogidos del Se\u00f1or son evidencia de que Jes\u00fas ha atado al hombre fuerte. Pero los escogidos no son el \u00fanico premio, no son la \u00fanica herencia del Hijo; la creaci\u00f3n tambi\u00e9n lo es (Ef. 1:11; Col. 3:24; Heb. 9:15; 1 Pe. 1:4; Ap. 21:5). Y dada la relaci\u00f3n entre el hombre y la creaci\u00f3n, la cultura tambi\u00e9n lo es.[2]<\/p><p>Considerando todo esto, la afirmaci\u00f3n que Jes\u00fas hizo entonces es tan v\u00e1lida hoy como lo fue entonces: \u00c9l ha atado al hombre fuerte, est\u00e1 saqueando la casa del hombre fuerte, y cuando regrese, regresar\u00e1 como el vencedor, y la iglesia habr\u00e1 dado testimonio de ello a lo largo de su historia. Y todos los que hayan negado que Cristo haya vencido de la manera que lo ha hecho quedar\u00e1n en silencio, y toda rodilla se doblar\u00e1 y toda lengua confesar\u00e1 que Jesucristo es el Se\u00f1or (Fil. 2:10). No seamos como el pueblo que cuestion\u00f3 el poder de Jes\u00fas (Mt. 12:23), no contristemos al Esp\u00edritu pensando que no tiene el poder suficiente para lograr una victoria tan abrumadora (Zac. 4:1), y abracemos al Jes\u00fas que fue profetizado en el Antiguo y revelado en el Nuevo, no s\u00f3lo como el siervo sufriente (Is. 42:1-4; 49:1-6; 50:4-11; 52:13\u201353:12), sino como el guerrero divino que somete todas las cosas a s\u00ed mismo, para que al haberlas sujetado todas, las someta al Padre, quien es todo en todos (1 Co. 15:27-28).<\/p><hr \/><p><span style=\"color: #808080;\">[1] Consulta \u201cFall of Rome\u201d, <em>History Extra<\/em>. Consultado 11 de Noviembre, 2023, https:\/\/www.historyextra.com\/period\/roman\/fall-of-rome-how-why-when-roman-empire-collapse-romulus-augustulus\/.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #808080;\">[2] La cultura es el resultado inevitable de la interacci\u00f3n del hombre con la creaci\u00f3n.<\/span><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si tuvi\u00e9ramos los ojos del Esp\u00edritu, si pudi\u00e9ramos ver lo que el Se\u00f1or est\u00e1 haciendo a trav\u00e9s de Su iglesia, ver\u00edamos a Jes\u00fas saqueando la casa del hombre fuerte.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6269,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"nf_dc_page":"","_eb_attr":"","om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"neve_meta_sidebar":"","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"off","neve_meta_content_width":0,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":"","neve_meta_reading_time":"","h5ap_radio_sources":[],"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5,12,8,10],"tags":[],"class_list":["post-6268","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-cosmovision","category-cultura","category-teologia"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Thumbnails-5.jpg?fit=2000%2C1332&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6268","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6268"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6268\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6276,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6268\/revisions\/6276"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6269"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6268"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6268"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6268"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}