{"id":5325,"date":"2023-07-18T17:49:10","date_gmt":"2023-07-18T17:49:10","guid":{"rendered":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/?p=5325"},"modified":"2023-07-18T17:51:39","modified_gmt":"2023-07-18T17:51:39","slug":"el-comienzo-de-la-sabiduria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/el-comienzo-de-la-sabiduria\/","title":{"rendered":"El Comienzo de la Sabidur\u00eda"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"5325\" class=\"elementor elementor-5325\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-34777e3 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"34777e3\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-a730517\" data-id=\"a730517\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-eefaed8 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"eefaed8\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>\u00bfCu\u00e1ndo fue la \u00faltima vez que visitaste tu librer\u00eda local? \u00bfHas estado, por casualidad, en la secci\u00f3n de &#8220;Autoayuda&#8221;? All\u00ed podr\u00edas encontrar un poco de todo, desde el Budismo Zen hasta el esoterismo de la Nueva Era, pasando por Oprah Winfrey, el Dalai Lama e incluso un poco de Joel Osteen. Aunque no es un t\u00e9rmino que usar\u00edamos en nuestra cultura p\u00fablica actual, probablemente podr\u00edamos llamar a esta secci\u00f3n la &#8220;secci\u00f3n de sabidur\u00eda&#8221; del mundo. Si observaras todos los t\u00edtulos all\u00ed, seguramente podr\u00edas comenzar a ver c\u00f3mo la &#8220;sabidur\u00eda\u201d del mundo se ha compartido de cultura en cultura, de idioma en idioma, de \u00e9poca en \u00e9poca, y ha convergido en esta \u00fanica secci\u00f3n como un revoltijo pegajoso. Es algo similar al contexto del Antiguo Cercano Oriente cuando se cree que se escribi\u00f3\/compil\u00f3 el libro de Proverbios. Era similar en el sentido de que los dichos de sabidur\u00eda se compart\u00edan entre las culturas. Por ejemplo, podr\u00edas encontrar algunos proverbios similares en los escritos de sabidur\u00eda de los egipcios. No hab\u00eda nada que impidiera que los dichos de sabidur\u00eda de Egipto llegaran a Israel y viceversa. Sin embargo, la diferencia radicaba en que lo que se compil\u00f3 en el libro de Proverbios fue escrito desde y enmarcado dentro de una cosmovisi\u00f3n del Antiguo Testamento Jud\u00edo. Y eso significaba que lo que presentaba era una sabidur\u00eda distinta a la del resto del mundo.<\/p><p>\u00bfCu\u00e1l es la &#8220;sabidur\u00eda&#8221; del libro de Proverbios? \u00bfY en qu\u00e9 se diferencia de la &#8220;sabidur\u00eda&#8221; del mundo? Para responder a esa pregunta, podemos analizar tres palabras hebreas que se usan para describir la sabidur\u00eda en el libro de Proverbios. Estas son: (i) <em>Hokma<\/em> (\u05d7\u05b8\u05db\u05b0\u05de\u05b8\u05d4); (ii) <em>Bina<\/em> (\u05d1\u05b4\u05bc\u05d9\u05e0\u05b8\u05d4); y (iii) <em>Tusiyya<\/em> (\u05ea\u05bc\u05d5\u05bc\u05e9\u05b4\u05c1\u05d9\u05bc\u05b8\u05d4). <em>Hokma<\/em> (a veces se traduce como <em>Chokma<\/em> en ingl\u00e9s) es el entendimiento o comprensi\u00f3n de los asuntos b\u00e1sicos de la vida, incluida la relaci\u00f3n del hombre con Dios. <em>Bina<\/em> es el discernimiento entre la verdad y el error, entre lo verdadero y lo falso, y entre lo real y lo ilusorio. Y en tercer lugar, <em>Tusiyya<\/em> es la percepci\u00f3n o intuici\u00f3n de lo espiritual y\/o lo psicol\u00f3gico. O dicho de manera m\u00e1s simple, una comprensi\u00f3n espiritual del coraz\u00f3n y mente humana.<\/p><p>En conjunto, estas tres palabras hebreas y sus significados constituyen la <em>verdadera<\/em> sabidur\u00eda, la sabidur\u00eda del &#8220;Se\u00f1or&#8221;. \u00bfY c\u00f3mo se adquiere esta sabidur\u00eda? Proverbios 1:7 dice: &#8220;El temor del Se\u00f1or es el principio de la sabidur\u00eda; los necios desprecian la sabidur\u00eda y la instrucci\u00f3n&#8221;. Esto significa que la verdadera sabidur\u00eda comienza en el mismo momento en que nos arrepentimos de nuestros pecados y ponemos nuestra fe en Jesucristo como nuestro Se\u00f1or y Salvador. Podr\u00edas preguntarte c\u00f3mo llegu\u00e9 a esa conclusi\u00f3n. Bueno, el temor del Se\u00f1or implica un respeto <em>reverente<\/em> por el Se\u00f1or, y este respeto se logra cuando tenemos una comprensi\u00f3n correcta (no solo en t\u00e9rminos de conocimiento intelectual sino tambi\u00e9n de experiencia de vida) de (i) qui\u00e9n es Dios, (ii) qui\u00e9nes somos nosotros y (iii) nuestro lugar en este mundo, sujeto a Dios. Aquel que se ha apartado de su pecado y permanece en Cristo es sabio. Pero aquel que permanece en su pecado y, por lo tanto, se coloca en hostilidad contra Cristo, es &#8220;el necio&#8221;. Ten en cuenta que aunque esto fue escrito desde una cosmovisi\u00f3n del Antiguo Testamento Jud\u00edo (y que el Antiguo Testamento a\u00fan no estaba completo en ese momento, ya que a\u00fan se revelaba progresivamente), hoy en d\u00eda tenemos el regalo del Nuevo Testamento, que ilumina el Antiguo y nos brinda una comprensi\u00f3n m\u00e1s completa del texto. Podr\u00edamos vincular, por ejemplo, el uso del t\u00e9rmino &#8220;sabidur\u00eda&#8221; con los escritos del ap\u00f3stol Pablo, donde se refiere a la sabidur\u00eda de este mundo como necedad, y a la necedad del evangelio como sabidur\u00eda (1 Cor. 1:17b-2:16). La raz\u00f3n por la que lo presenta de esta manera es porque est\u00e1 presentando la sabidur\u00eda desde la perspectiva del hombre natural, que todav\u00eda est\u00e1 en pecado. El hombre natural piensa que es sabio, pero no lo es, en realidad es un necio. Y el hombre natural piensa que el evangelio es una tonter\u00eda, pero no lo es, es verdadera sabidur\u00eda.<\/p><p>Entonces, \u00bfd\u00f3nde comienza la sabidur\u00eda? Proverbios 1:7 dice que comienza con el &#8220;temor del Se\u00f1or&#8221;, y a la luz del Nuevo Testamento podemos decir que comienza en Jesucristo. Y esta sabidur\u00eda, seg\u00fan la segunda mitad de Proverbios 1:7, es despreciada y atacada por los necios, o dicho de otra manera, por el hombre natural y pecador (Sal. 2; Rom. 8:7). Por lo tanto, podemos decirlo as\u00ed: el comienzo de la sabidur\u00eda es el evangelio de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, y los necios lo desprecian. Por supuesto, debemos tener en cuenta que el texto dice &#8220;el comienzo&#8221;, lo que significa que hay <em>m\u00e1s<\/em> sabidur\u00eda por adquirir. Creer en el evangelio ciertamente es el comienzo de la sabidur\u00eda, pero como todos podemos atestiguar, todav\u00eda nos <em>falta<\/em> sabidur\u00eda. Y Pablo reconoci\u00f3 esta realidad y la necesidad de crecer en sabidur\u00eda cuando escribi\u00f3 a la iglesia en Corinto acerca de la necesidad de desear y consumir alimento espiritual en lugar de la leche espiritual que es apropiada para aquellos que son nuevos y j\u00f3venes en la fe (1 Cor. 3:2). Si bien Pablo est\u00e1 hablando sobre la madurez espiritual del cristiano en general, esto no debe considerarse independiente o exclusivo de la &#8220;sabidur\u00eda&#8221;. Para que haya madurez, debe haber sabidur\u00eda. Y <em>todos<\/em> necesitamos sabidur\u00eda. Despu\u00e9s de todo, \u00bfpor qu\u00e9 Dios nos dio el libro de Proverbios? No se ofrece comida a aquellos que ya han comido hasta saciarse. No se administra medicina a quienes est\u00e1n sanos. No se coloca un yeso en un hueso que no est\u00e1 roto o torcido. La sabidur\u00eda divina de los Proverbios no nos fue dada porque seamos sabios, sino porque somos necios. Y a la luz de ese hecho, debemos buscar la sabidur\u00eda, una sabidur\u00eda que comienza, converge y culmina de manera hermosa, gloriosa y armoniosa en Jesucristo.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si tuvieras que examinar todos los t\u00edtulos del g\u00e9nero de &#8220;autoayuda&#8221;, probablemente podr\u00edas comenzar a ver c\u00f3mo la &#8220;sabidur\u00eda&#8221; del mundo se ha compartido de cultura en cultura, de idioma en idioma, de \u00e9poca en \u00e9poca, y ha convergido en este g\u00e9nero como un desastre pegajoso de una mezcolanza.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5326,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"nf_dc_page":"","_eb_attr":"","om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"neve_meta_sidebar":"","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"off","neve_meta_content_width":0,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":"","neve_meta_reading_time":"","h5ap_radio_sources":[],"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5,12,8,10,7],"tags":[],"class_list":["post-5325","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-cosmovision","category-cultura","category-teologia","category-vida-cristiana"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/ARTICLE.png?fit=2000%2C1332&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5325","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5325"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5325\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5333,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5325\/revisions\/5333"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5326"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5325"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5325"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5325"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}