{"id":5313,"date":"2023-07-06T19:27:44","date_gmt":"2023-07-06T19:27:44","guid":{"rendered":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/?p=5313"},"modified":"2023-07-10T13:55:19","modified_gmt":"2023-07-10T13:55:19","slug":"en-que-depositamos-nuestra-confianza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/en-que-depositamos-nuestra-confianza\/","title":{"rendered":"\u00bfEn qu\u00e9 depositamos nuestra confianza?"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"5313\" class=\"elementor elementor-5313\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-34777e3 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"34777e3\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-a730517\" data-id=\"a730517\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-eefaed8 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"eefaed8\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Las noticias \u00faltimamente han sido todas sobre la estrella en el centro de nuestro sistema solar, Sol. Para aquellos que no lo saben, nuestro sol ha estado alcanzando su pico solar temprano, siguiendo su ciclo de varios a\u00f1os, y en su pico m\u00e1s alto atestiguamos de la actividad solar que puede afectar a la tierra. El \u00faltimo gran evento solar que ocurri\u00f3, y el de inmensa magnitud, fue en 1859, conocido como el Evento Carrington. La llamarada solar durante ese evento lleg\u00f3 en cuesti\u00f3n de horas, a diferencia de los d\u00edas habituales, y caus\u00f3 significantes interrupciones de telegramas, incluidas descargas el\u00e9ctricas e incluso encender papel de telegrama en llamas. Se inform\u00f3 que incluso con los sistemas de telegramas apagados y desconectados de sus bater\u00edas, los mensajes a\u00fan pod\u00edan transmitirse. Tal es el poder del sol. Una tormenta solar de fuerza comparable hoy har\u00eda mucho m\u00e1s da\u00f1o que lo que se registr\u00f3 en el Evento Carrington. Freir\u00eda sat\u00e9lites, causando apagones globales de Internet y noquear\u00eda las redes el\u00e9ctricas. Algunas reparaciones podr\u00edan hacerse en cuesti\u00f3n de d\u00edas, mientras que otras en cuesti\u00f3n de meses. Al menos, eso es lo que nos dicen. Y eso tiene a Occidente en un frenes\u00ed. \u00bfTe imaginas c\u00f3mo le ir\u00eda al mundo sin Internet? Nos hemos vuelto tan dependientes de ella, obsesionados con ella, que si se nos quita, tendr\u00edamos p\u00e1nico e histeria masivos. Por supuesto, la mayor\u00eda de los j\u00f3venes se preocupan por su Facebook, Twitter, Instagram, TikTok, etc. Pero no han pensado en transacciones con tarjeta de d\u00e9bito y cr\u00e9dito, pagos de facturas, medios, comunicaci\u00f3n, etc. \u00a1Es posible que evidenciaras el resurgimiento del efectivo y el peri\u00f3dico impreso!<\/p><p>Ahora, se dice que la probabilidad de que ocurra tal evento solar es una vez cada quinientos a\u00f1os, y no han pasado quinientos a\u00f1os desde el Evento Carrington. Pero lo poco que se ha informado durante el ciclo solar actual del sol ha aumentado la histeria, y nos ha dejado pregunt\u00e1ndonos: \u00bfQu\u00e9 nos pasa? \u00bfPor qu\u00e9 no podemos prescindir de Internet por un tiempo? Ciertamente tiene un lado econ\u00f3mico, pero eso no es lo que ha molestado a la gente. Como raza humana, hemos podido sobrevivir bien sin Internet, entonces, \u00bfpor qu\u00e9 tanta histeria sobre algo que es tan poco probable que suceda? La respuesta es la <em>idolatr\u00eda<\/em> (la adoraci\u00f3n de un \u00eddolo), en la superficie, de nuestra tecnolog\u00eda, pero en el fondo, de nosotros mismos.<\/p><h3><strong>Tecno-Salvadores<\/strong><\/h3><p>Cuando Dios cre\u00f3 al hombre, lo cre\u00f3 a Su imagen (G\u00e9nesis 1:27), y esto inclu\u00eda todas las facultades necesarias para crear y construir cosas a partir de las materias primas de nuestro mundo creado. A lo largo de la historia, el hombre ha hecho avances astron\u00f3micos en lo que puede crear y construir. Retrocede 2.000 a\u00f1os hasta la \u00e9poca de los romanos y encontrar\u00e1s que la gente viajaba a pie, a caballo, en carro o en barco. Avanza r\u00e1pido hasta hoy y la gente viaja en bicicleta, autom\u00f3vil, tren, avi\u00f3n, cruceros modernos, y s\u00ed, tambi\u00e9n a pie, pero esta vez con Fitbits para medir nuestros pasos y distancias. Llegar de un punto a otro requer\u00eda varios pasos de innovaci\u00f3n, experimentaci\u00f3n y aprendizaje, pero lo hicimos. Y pensar que todo esto ha sido solo ara\u00f1ar la superficie del potencial del hombre para crear y construir. Imaginar una colonia en la Luna o Marte no est\u00e1 lejos. \u00bfQu\u00e9 fue lo que Dios dijo acerca del hombre cuando estaba construyendo la torre de Babel? &#8220;He aqu\u00ed&#8230; nada de lo que se propongan hacer ahora ser\u00e1 imposible para ellos&#8221; (G\u00e9nesis 1:6). No hay nada inherentemente malo en crear y construir, de hecho, es para lo que fuimos creados. G\u00e9nesis 1:26-28 nos dice que el hombre deb\u00eda ejercer dominio, sujeto a Dios, y esto implicaba cultivar la creaci\u00f3n en una civilizaci\u00f3n piadosa. El acto mismo de crear y construir, que se presupone en el cultivo de la creaci\u00f3n (o el <em>desarrollo<\/em> de la creaci\u00f3n) refleja a nuestro Dios Creador, representa qui\u00e9n es \u00c9l y qu\u00e9 hizo. Por lo tanto, no podemos negar que el hombre refleja la imagen de Dios a trav\u00e9s de sus actividades culturales. Pero vivimos en un mundo ca\u00eddo, y en este mundo ca\u00eddo, el pecado ha corrompido el coraz\u00f3n del hombre y lo ha llevado por el camino de cultivar la creaci\u00f3n para su propia gloria. Podr\u00edamos decirlo de esta manera: Mientras que el hombre fue creado para cultivar la creaci\u00f3n en una civilizaci\u00f3n piadosa para la gloria de Dios, el pecado lo ha llevado a cultivar una civilizaci\u00f3n ap\u00f3stata por su propio bien. Es, en todos los sentidos, la declaraci\u00f3n del hombre de que \u00e9l es su propio dios. La torre de Babel fue una de esas declaraciones, al igual que Babilonia y el antiguo Imperio Romano. Hay varios casos en la historia donde podemos discernir tales declaraciones. El punto es este: el hombre natural cree profundamente que \u00e9l es su propio dios, y una de las formas en que cree que puede hacer valer su peso como su propio &#8220;dios&#8221; ha sido a trav\u00e9s de sus propios logros y avances cient\u00edficos. \u00bfLa cura para el c\u00e1ncer? (Hablando hipot\u00e9ticamente, por supuesto). El hombre obtendr\u00eda tanto el cr\u00e9dito como la gloria hoy. \u00bfEl primer aterrizaje tripulado en Marte? El hombre tambi\u00e9n obtendr\u00eda el cr\u00e9dito y la gloria. Cualquiera que sea el elevado logro, lo que sea que suceda para ser creado y construido en nuestro mundo, no se acredita en \u00faltima instancia a Aquel que nos cre\u00f3 a Su imagen. Se atribuye a quien representa a Dios, mientras que al mismo tiempo niega que tengamos una imagen divina para reflejar.<\/p><p>Esto nos ayuda a comprender el pensamiento del hombre en relaci\u00f3n con la creaci\u00f3n. Con todo lo que ha logrado, el hombre se siente <em>en control<\/em>. Solo pi\u00e9nsalo. Puede pronosticar el clima, puede adaptarse a las estaciones de sequ\u00eda y abundancia, puede modificar gen\u00e9ticamente los cultivos, puede purificar el suministro de agua potable, puede tratar enfermedades con medicamentos y vacunas, puede modificar gen\u00e9ticamente la descendencia humana, etc. Pero a pesar de que el hombre se <em>siente<\/em> en control, reconoce que todav\u00eda hay cosas <em>fuera<\/em> de su control, y eso lo vuelve loco. \u00bfUn ejemplo principal? La muerte. Es por eso que hay un movimiento transhumanista hoy que busca superar nuestra propia mortalidad. La pel\u00edcula <em>Transcendence<\/em>, con Johnny Depp, puede ser ciencia ficci\u00f3n, pero transmite lo que el hombre espera lograr en el futuro. Bueno, ahora tiene sentido por qu\u00e9 la idea de una tormenta solar que noquea el Internet durante unos meses puede causar histeria masiva. En la superficie, adoramos nuestra tecnolog\u00eda, lo que hemos creado y construido para nuestro propio beneficio, pero en el fondo, realmente nos adoramos a nosotros mismos, los que desarrollaron tal tecnolog\u00eda para empezar. Y pensar que la naturaleza podr\u00eda superarnos, que podr\u00eda desafiarnos y mostrarnos que somos menos que dioses reales. Bueno, la psique humana, bajo la maldici\u00f3n del pecado, realmente no puede manejar bien esa verdad. El hombre natural se cree a s\u00ed mismo como un &#8220;tecno-salvador&#8221; con toda su inteligencia y astucia, pero no es tal cosa. Si es la salvaci\u00f3n que anhela, si es seguridad y refugio, si es una restauraci\u00f3n de la creaci\u00f3n, un retorno al estado id\u00edlico del Ed\u00e9n, entonces el hombre necesita dejar de mirar <em>dentro<\/em> de s\u00ed mismo y hacia Aquel cuya imagen <em>reflejamos<\/em>.<\/p><h3><strong>El Creador de los Cielos y la Tierra<\/strong><\/h3><p>Digamos que, de alguna manera, de alguna forma, experimentamos algo similar al Evento Carrington. \u00bfEntonces qu\u00e9? \u00bfEs el fin del mundo? No, en realidad no. Nos fue bien como raza humana antes de la invenci\u00f3n de las computadoras e Internet. Y sin duda elaboraremos una serie de planes de contingencia para garantizar que se proporcionen los servicios esenciales. Pero si eso sucede o no, eso no debe ser el foco de nuestra atenci\u00f3n. Tal vez suframos un &#8220;apocalipsis de Internet&#8221;, tal vez <em>necesitemos<\/em> experimentarlo. \u00bfCu\u00e1ntas veces Dios ha hecho pedazos nuestros \u00eddolos como una demostraci\u00f3n de lo que es falso y lo que es verdadero? No, nuestro enfoque debe estar en Aquel que cre\u00f3 los cielos y la tierra. \u00bfQu\u00e9 dice el proverbio?<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">F\u00edate de Jehov\u00e1 de todo tu coraz\u00f3n, Y no te apoyes en tu propia prudencia (Prov. 3:5).<\/p><p>\u00bfQu\u00e9 dice el profeta Isa\u00edas?<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">He aqu\u00ed Dios es salvaci\u00f3n m\u00eda; me asegurar\u00e9 y no temer\u00e9\u2026 (Isa. 12:2a).<\/p><p>\u00bfY qu\u00e9 dice el ap\u00f3stol Pablo?<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Y \u00e9l es antes de todas las cosas, y todas las cosas en \u00e9l subsisten (Col. 1:17).<\/p><p>\u00bfNo deber\u00edamos confiar en Aquel que sostiene todas las cosas? \u00bfAquel en quien todas las cosas se mantienen unidas? \u00bfNo deber\u00edamos descansar en el conocimiento de que el Dios que cre\u00f3 todas las cosas, que envi\u00f3 a Su Hijo para la salvaci\u00f3n de Su pueblo, preservar\u00e1 Su creaci\u00f3n para ese d\u00eda prometido de renovaci\u00f3n? Si bien es cierto que la muerte, por ejemplo, puede recordarnos que no tenemos el <em>control<\/em> en \u00faltima instancia, \u00bfno hay un Dios que conquist\u00f3 la muerte? \u00bfNo hay un Dios que nos promete la vida eterna en Su Hijo? Cuando los poderes de la naturaleza parecen abrumadores, \u00bfdeber\u00edamos mirar a nuestras propias maquinaciones, nuestros propios inventos, nuestros propios logros? Podemos ser capaces de crear y construir maravillas, despu\u00e9s de todo, fuimos creados a imagen de Dios. Pero una y otra vez la naturaleza ha triunfado sobre nuestro ingenio. Sin abandonar lo que nos hace humanos, lo que refleja la imagen de Aquel que nos cre\u00f3, debemos dirigirnos a Aquel que mantiene unidas todas las cosas, en quien todas las cosas tienen su ser. Debemos poner nuestra confianza, no en el ingenio humano, sino en Aquel que cre\u00f3 los cielos y la tierra (G\u00e9nesis 1:1); el que dividi\u00f3 el Mar Rojo (\u00c9xodo 14:19-31); el que hizo que la tierra se detuviera (Josu\u00e9 10:12-14); el que camin\u00f3 sobre el agua (Mateo 14:22-33); el que manda el viento y el mar (Mateo 8:23-27); y el que resucit\u00f3 a los muertos (Mateo 9:18-26; Jn. 11:1-44). En la antig\u00fcedad, el hombre puso su confianza en \u00eddolos hechos de madera y roca, y cuando lleg\u00f3 el d\u00eda en que necesitaban salvaci\u00f3n, se quedaron sin esperanza. Hoy, el hombre pone su confianza en los robots, computadoras y m\u00e1quinas de su propia creaci\u00f3n, pero cuando llegue el d\u00eda en que necesiten salvaci\u00f3n, a menos que se vuelvan a Aquel cuya imagen reflejan, no tendr\u00e1n esperanza. \u00bfEn qu\u00e9 depositamos nuestra confianza? \u00bfEn qui\u00e9n?<\/p><p>La \u00faltima histeria de un &#8220;apocalipsis de Internet&#8221;, y qui\u00e9n sabe qu\u00e9 m\u00e1s, es indicativa de un pueblo que ha depositado su confianza en cosas que pasan. Ha expuesto nuestros \u00eddolos, de lo que dependemos, lo que afirmamos que no podemos vivir sin ellos, y debe servir como una se\u00f1al que apunta al Uno que no pasar\u00e1, Aquel que es soberano sobre toda la creaci\u00f3n, que no permite que nada suceda a menos que sea Su voluntad. Nosotros, que nos enorgullecemos de nuestros logros y avances humanos, debemos dirigirnos a Aquel que primero hizo posibles esos logros y avances. Aquel de quien fluye toda inteligencia, innovaci\u00f3n e ingenio. Aquel de quien fueron hechas todas las cosas, &#8221; y sin \u00c9l nada de lo que ha sido hecho, fue hecho&#8221; (Jn 1:3).<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El sol est\u00e1 llegando a su m\u00e1ximo solar, la gente est\u00e1 preocupada por un \u201capocalipsis de Internet\u201d, y desde la pandemia estamos presenciando nuevamente una histeria masiva. \u00bfEn qu\u00e9 o en qui\u00e9n depositamos nuestra confianza?<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5314,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"nf_dc_page":"","_eb_attr":"","om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"neve_meta_sidebar":"","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"off","neve_meta_content_width":0,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":"","neve_meta_reading_time":"","h5ap_radio_sources":[],"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5,12,8,10,7],"tags":[],"class_list":["post-5313","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-cosmovision","category-cultura","category-teologia","category-vida-cristiana"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/ARTICLE-25.png?fit=2000%2C1332&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5313","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5313"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5313\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5324,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5313\/revisions\/5324"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5314"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5313"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5313"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5313"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}