{"id":3914,"date":"2021-10-10T13:29:00","date_gmt":"2021-10-10T13:29:00","guid":{"rendered":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/?p=3914"},"modified":"2023-06-30T01:52:11","modified_gmt":"2023-06-30T01:52:11","slug":"crisis-de-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/crisis-de-esperanza\/","title":{"rendered":"Crisis de Esperanza"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"3914\" class=\"elementor elementor-3914\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-34777e3 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"34777e3\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-a730517\" data-id=\"a730517\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-eefaed8 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"eefaed8\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"padding-left: 40px;\">Porque con esperanza debe arar el que ara, y el que trilla, con esperanza de recibir del fruto (1 Corintios 9:10b, RVR60).<\/p><p>El Dr. Leonardo Polo, catedr\u00e1tico de Historia de la Filosof\u00eda en la universidad de Navarra, Espa\u00f1a, afirm\u00f3: \u201cLa crisis actual es una crisis de esperanza\u201d. En efecto, hoy en d\u00eda, m\u00e1s que nunca, han hecho su aparici\u00f3n magos, adivinos, brujos, profetas de desastres a corto plazo; hablan, tuercen la historia, escriben, utilizan los medios de comunicaci\u00f3n y van de lugar en lugar, llevando sus elucubraciones, cuentos y f\u00e1bulas. Las librer\u00edas esot\u00e9ricas hacen sus ganancias con la gran clientela de este tipo de literatura. Y la gente les cree, y los sigue. Porque el ser humano, desde siempre, desde que despert\u00f3 a la intriga, a la duda y a la desobediencia, ante el enigm\u00e1tico \u00e1rbol \u201cde la ciencia del bien y del mal\u201d \u2013 cuyo conocimiento le estaba prohibido \u2013, ha gustado de explorar y ha puesto su esperanza en los misterios del futuro que su mente finita predice. Ciertamente, algunos futur\u00f3logos de gran talento han estado preocupados por el porvenir de la raza humana, pero otros, van a los hor\u00f3scopos y a los adivinos para intentar superar la crisis de esperanza que los asfixia. Pero, \u00bfhay alguien que puede profetizar el destino? Bueno, d\u00e9jeme decirle que, si tal persona existiera, en pocos d\u00edas, llegar\u00eda a gobernar a este mundo.<\/p><p>Los vaticinios para este a\u00f1o y el pr\u00f3ximo son tan oscuros como lo han sido siempre en el largo camino que la Humanidad ha recorrido. El ser humano en su af\u00e1n por explorar los misterios del futuro, por penetrar lo desconocido y saber c\u00f3mo ser\u00e1 el ma\u00f1ana, ha cometido much\u00edsimos errores, y para decirlo coloquialmente: \u00a1No ha acertado ni con una! Se repiten los t\u00f3picos: el fin del mundo en mayo del 2011 \u2013 dijeron algunas sectas del cristianismo \u2013. Se terminar\u00e1 el 21 de diciembre, porque desde esa fecha el calendario maya lo predice, dijeron otros. Con esos mismos vaticinios han fallado los famosos Testigos de Jehov\u00e1 varias veces, y tambi\u00e9n algunos otros de la teolog\u00eda del miedo.<\/p><p>Pues bien, toda esta angustia c\u00f3smica a que estamos sometidos, levantamiento de los pueblos en el norte de \u00c1frica, la represi\u00f3n de los due\u00f1os del poder contra los manifestantes, la reacci\u00f3n de la comunidad internacional ante estos hechos; el peligro nuclear en Jap\u00f3n; la pandemia de COVID-19, la debacle financiera de las principales econom\u00edas; el incremento de gobiernos corruptos que frenan la libertad y prosperidad de las naciones que gobiernan; los millones que mueren de hambre; la inseguridad social: uno sabe que sale pero no sabe si regresa vivo a casa, porque los delincuentes est\u00e1n al asecho; crisis de valores; desmoronamiento de los matrimonios y las familias y otras instituciones tradicionales. Como lo hemos afirmado, todas estas situaciones producen en nosotros una crisis de esperanza.<\/p><p>Existe por decirlo de alguna manera, un debilitamiento y vacilaci\u00f3n en las convicciones, y no se ve a corto plazo una renovaci\u00f3n de los valores que nos han sostenido por siglos. La situaci\u00f3n personal, nacional o planetaria nos agobia. No se trata de que peligre nuestra vida, sino la vida en s\u00ed misma. Esto nos lleva a una sensaci\u00f3n de vac\u00edo, de cansancio; estamos simplemente agotados antes de hacer nada. En lugar de vivir, sobrevivimos. Sin duda, tenemos una crisis de esperanza.<\/p><p>Afortunadamente, el Hacedor del ser humano tiene un plan para nosotros, comenz\u00f3 en la eternidad pasada, existe en el presente, y se proyecta a un fabuloso futuro. Dios nos cre\u00f3 para \u00c9l, y como dec\u00eda San Agust\u00edn: \u201cOh Dios, nos has hecho para ti, y nuestro coraz\u00f3n estar\u00e1 inquieto hasta que no descanse en ti\u2026\u201d.<\/p><p>As\u00ed como los \u00e1rboles lucen secos, como esqueletos emblanquecidos en el duro invierno, reverdecen ante la inminencia de la primavera. El Dios invisible, pero presente, es seg\u00fan el ap\u00f3stol Pablo, \u201cla esperanza de gloria\u2026\u201d Dios nos ha preparado para salir airosos a pesar de los sufrimientos, las circunstancias adversas y de nuestras l\u00e1grimas. Si la angustia es la realidad de un mundo injusto y sin remedio, la esperanza de Dios es la salvaci\u00f3n posible en cualquier instante; la salvaci\u00f3n es el regalo que Dios nos hace; as\u00ed podemos realizar el verdadero prop\u00f3sito de vivir en este mundo y mas all\u00e1 de esta vida humana; s\u00ed efectivamente, esta es una invitaci\u00f3n a nacer de nuevo, para poseer una fuente inagotable, y entre otras bendiciones, la esperanza: \u201cY esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha derramado su amor en nuestro coraz\u00f3n por el Esp\u00edritu Santo que nos ha dado\u201d (Rom. 5:5, NVI). De esta manera, la esperanza en el cristiano no entra en crisis por las circunstancias inmediatas, sino que est\u00e1 siempre presente y se agiganta por encima de ellas, porque se fundamenta en la fe inconmovible de un Dios inmutable, siempre dispuesto a cumplir su promesa, y con la certeza del sembrador que espera a su tiempo una buena cosecha: \u201cPorque con esperanza debe arar el que ara, y el que trilla, con esperanza de recibir del fruto\u201d (1 Cor. 9:10b, RVR60).<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La verdadera esperanza es confiar que lo que Dios me promete en Su Palabra, lo cumplir\u00e1.<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":4705,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"nf_dc_page":"","_eb_attr":"","om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"neve_meta_sidebar":"","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"off","neve_meta_content_width":0,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":"","neve_meta_reading_time":"","h5ap_radio_sources":[],"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5,12,8,10,7],"tags":[],"class_list":["post-3914","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-cosmovision","category-cultura","category-teologia","category-vida-cristiana"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/ARTICLE-14.jpg?fit=2000%2C1332&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3914","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3914"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3914\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5225,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3914\/revisions\/5225"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4705"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3914"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3914"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3914"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}