{"id":3901,"date":"2021-12-24T06:47:00","date_gmt":"2021-12-24T06:47:00","guid":{"rendered":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/?p=3901"},"modified":"2023-06-30T01:51:06","modified_gmt":"2023-06-30T01:51:06","slug":"de-la-navidad-al-calvario-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/de-la-navidad-al-calvario-2\/","title":{"rendered":"De la Navidad al Calvario"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"3901\" class=\"elementor elementor-3901\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-34777e3 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"34777e3\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-a730517\" data-id=\"a730517\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-eefaed8 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"eefaed8\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"padding-left: 40px;\">Sime\u00f3n los bendijo, y le dijo a Mar\u00eda: &#8220;Dios envi\u00f3 a este ni\u00f1o para que muchos en Israel se salven, y para que otros sean castigados. \u00c9l ser\u00e1 una se\u00f1al de advertencia, y muchos estar\u00e1n en su contra.\u00a0 As\u00ed se sabr\u00e1 lo que en verdad piensa cada uno. Y a ti, Mar\u00eda, esto te har\u00e1 sufrir como si te clavaran una espada en el coraz\u00f3n&#8221; (Lucas 2:34-35, La Biblia traducci\u00f3n actual).<\/p><p>La vida terrenal de JES\u00daS estuvo signada por dos hechos imposibles en cualquier otro ser humano: Su Encarnaci\u00f3n por medio de una virgen y su resurrecci\u00f3n. Jes\u00fas es el \u00fanico hombre que desde antes de nacer sab\u00eda todos los misterios, secretos y designios del Padre sobre su vida, muerte y resurrecci\u00f3n. Sin duda no lo supo desde que era un beb\u00e9, por eso el evangelista Lucas lo aclara: \u201cEl ni\u00f1o Jes\u00fas crec\u00eda en estatura y con poder espiritual. Estaba lleno de sabidur\u00eda, y Dios estaba muy contento con \u00e9l\u201d (Lucas 2:40, La Biblia traducci\u00f3n actual).<\/p><p>Durante la temporada navide\u00f1a, y mientras celebramos a Jes\u00fas, es bueno que mantengamos en mente dos aspectos tocantes al beb\u00e9 que descansa en el pesebre: La Navidad y el Calvario. Ambos eventos los celebramos los seguidores de Jes\u00fas, distantes el uno del otro. Sin embargo, ambos eventos son parte de la iniciativa de Dios para alcanzar al ser humano con sus planes de salvaci\u00f3n a los pecadores. Alguien dijo: \u201cA la vida de Jes\u00fas se le cataloga por dos imposibilidades: el vientre de una virgen y una tumba vac\u00eda.\u201d Jes\u00fas entr\u00f3 al mundo a trav\u00e9s de una puerta que ten\u00eda el aviso de \u201cno se permite la entrada\u201d y sali\u00f3 del mundo a trav\u00e9s de otra puerta que ten\u00eda el aviso de \u201cSin salida\u201d.<\/p><p>En efecto, el pesebre de Bel\u00e9n y la cruz del Calvario nos recuerdan que Jes\u00fas vino en el tiempo de Dios, que nunca se mide por nuestros relojes humanos ni por una fecha del calendario. El tiempo de Dios (Gr. <em>Kairos<\/em>) es cada uno de los eventos divinos en los cuales Dios mismo interviene en el tiempo humano (Gr. <em>Kronos<\/em>) para hacer un milagro. As\u00ed lo se\u00f1ala el escritor de Hebreos: \u201cPero cuando lleg\u00f3 el d\u00eda se\u00f1alado por Dios, \u00e9l envi\u00f3 a su Hijo, que naci\u00f3 de una mujer y se someti\u00f3 la ley de los jud\u00edos. Dios lo envi\u00f3 para liberar a todos los que ten\u00edamos que obedecer la ley, y luego nos adopt\u00f3 como hijos suyos\u201d (G\u00e1l. 4:4-5, La Biblia traducci\u00f3n actual).<\/p><p>La Biblia nos dice que Dios, desde antes de la fundaci\u00f3n del mundo, quiso tener una familia compuesta por dos tipos de seres: los \u00e1ngeles y los humanos. Los hizo con la libertad de que escogi\u00e9ramos si queremos ser familia de Dios o no. La obediencia al Padre fue y es, la condici\u00f3n para mantenerse en los planes perfectos de Dios. Ambos seres le han fallado. Los \u00e1ngeles que desobedecieron a Dios se convirtieron en demonios sin posibilidades de retorno y est\u00e1n comandados por Satan\u00e1s. Los seres humanos est\u00e1bamos en los hombros de Ad\u00e1n y Eva, nuestros primeros padres, en el d\u00eda en que desobedecieron, y a ra\u00edz de ello, el ser humano se declar\u00f3 enemigo de Dios, pero con la esperanza del arrepentimiento y retorno a la familia de Dios. Satan\u00e1s, el enemigo de Dios, fue el agente para la desobediencia de los seres humanos en forma de serpiente. Satan\u00e1s es el acusador de los seres humanos delante de Dios en el tiempo presente, sin embargo, Dios dice: \u201cPondr\u00e9 enemistad entre t\u00fa y la mujer, y entre tu simiente y la de ella; su simiente te aplastar\u00e1 la cabeza, pero t\u00fa le morder\u00e1s el tal\u00f3n\u201d (G\u00e9n. 3:15, NVI). \u00a1JES\u00daS es prometido!, pero en el d\u00eda se\u00f1alado por Dios, \u00a1\u00c9l vino para deshacer la obra del diablo! Y pronto volver\u00e1 para acabar con Satan\u00e1s para siempre. \u00a1El poderoso enemigo de Dios y de nosotros tiene sus d\u00edas contados!<\/p><p>As\u00ed tenemos que celebrar el cumplimiento de esta profec\u00eda en Navidad. Jes\u00fas se visti\u00f3 con un cuerpo como el nuestro, pero nacido de una virgen. Jes\u00fas es la simiente de la mujer prometida. Jes\u00fas vivi\u00f3 como nuestro Maestro para llevarnos a conocer al Padre. Un d\u00eda, aquella mujer, la madre de Jes\u00fas, vio el sacrificio del fruto de su vientre clavado en una cruz por nosotros los pecadores. \u00a1All\u00ed Jes\u00fas estaba uniendo al cielo con la tierra! \u00a1Reconcili\u00e1ndonos con Dios por medio de su obediencia perfecta! Hoy podemos ser llamados hijos de Dios; somos parte de la familia de Dios, \u00a1porque Jes\u00fas lo hizo posible! S\u00ed, Jes\u00fas muri\u00f3 y fue sepultado, pero el primer d\u00eda de la semana, el domingo, muy de ma\u00f1ana, el Padre lo resucit\u00f3 de la tumba. Hoy en d\u00eda usted va all\u00ed y ve asombrado: \u00a1la tumba vac\u00eda! S\u00ed, en efecto, por su resurrecci\u00f3n el Padre lo ha hecho SE\u00d1OR Y SALVADOR.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La vida de Jes\u00fas sobre la tierra est\u00e1 marcada por dos imposibilidades: el vientre de una virgen y la tumba vac\u00eda; para hacer posible dos realidades: nuestra salvaci\u00f3n y nuestra resurrecci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":4716,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"nf_dc_page":"","_eb_attr":"","om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"neve_meta_sidebar":"","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"off","neve_meta_content_width":0,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":"","neve_meta_reading_time":"","h5ap_radio_sources":[],"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5,10],"tags":[],"class_list":["post-3901","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-teologia"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/ARTICLE-17.jpg?fit=2000%2C1332&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3901","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3901"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3901\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5219,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3901\/revisions\/5219"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4716"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3901"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3901"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3901"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}