{"id":3700,"date":"2017-01-18T12:43:55","date_gmt":"2017-01-18T12:43:55","guid":{"rendered":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/?p=3700"},"modified":"2023-06-30T02:43:12","modified_gmt":"2023-06-30T02:43:12","slug":"la-apologetica-y-la-iglesia-latinoamericana-3-3-enfocados-en-el-evangelio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/la-apologetica-y-la-iglesia-latinoamericana-3-3-enfocados-en-el-evangelio\/","title":{"rendered":"La apolog\u00e9tica y la iglesia latinoamericana (3\/3): Enfocados en el evangelio"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"3700\" class=\"elementor elementor-3700\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-f9e2bcf elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"f9e2bcf\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-61f8161\" data-id=\"61f8161\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-625ed1f elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"625ed1f\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Hasta ahora habr\u00e1s le\u00eddo que la iglesia en latinoam\u00e9rica atraviesa <a href=\"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/?p=3692\">un momento en el que es crucial defender la fe<\/a>, evitando el sincretismo. Nuestro\u00a0<a href=\"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/?p=3697\">fundamento\u00a0debe ser la Palabra de Dios<\/a>. Ahora, me gustar\u00eda hablar contigo m\u00e1s sobre la centralidad del evangelio de nuestro Se\u00f1or Jesucristo en la apolog\u00e9tica.<\/p><h3>La apolog\u00e9tica sin evangelio es desobediencia<\/h3><p>El vers\u00edculo que se ha utilizado para acu\u00f1ar el t\u00e9rmino para el ministerio de la defensa de la fe \u201capolog\u00e9tica\u201d o \u201capolog\u00eda\u201d es 1 Pedro 3:15:<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">..sino santificad a Cristo como Se\u00f1or en vuestros corazones, estando siempre preparados para presentar defensa ante todo el que os demande raz\u00f3n de la esperanza que hay en vosotros, pero hacedlo con mansedumbre y reverencia.<\/p><p>En ese verso, la palabra utilizada que fue traducida a \u201cdefensa\u201d en el castellano es \u1f00\u03c0\u03bf\u03bb\u03bf\u03b3\u03af\u03b1 (<em>apologia<\/em>) y significa una defensa\/respuesta\/raz\u00f3n verbal. Pero, \u00bfhemos realmente considerado el contexto de este pasaje?<\/p><p>Pedro est\u00e1 escribiendo a \u201clos expatriados, de la dispersi\u00f3n en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia\u201d (1 Pedro 1:1). \u00c9l escribe a una iglesia perseguida y dispersa para ayudarles y animarles respecto a c\u00f3mo vivir siendo cristianos en un mundo hostil en la que se encuentran actualmente.<\/p><p>\u00bfC\u00f3mo hemos de responder en este contexto de persecuci\u00f3n? El resto del vers\u00edculo 15 del cap\u00edtulo 3 nos dice:<\/p><ul><li style=\"list-style-type: none;\"><ul><li><em>\u201c\u2026 santifica a Cristo como Se\u00f1or en vuestros corazones\u201d<\/em>. Un imperativo que requiere acci\u00f3n: aparta a Cristo como tu Se\u00f1or en tu coraz\u00f3n, no importa cuanto sufras por la justicia (vs. 14) o que dicen de tu fe. Jes\u00fas, y su Palabra y comisi\u00f3n, son tus \u00f3rdenes como buen soldado.<\/li><li><em>\u201c\u2026 siempre preparados para presentar defensa ante todo el que os demande\u201d.\u00a0<\/em>Una perpetua preparaci\u00f3n para estar listos en tiempo y fuera de tiempo para compartir con todos.<\/li><li>\u201c\u2026\u00a0<em>raz\u00f3n de la esperanza que hay en vosotros\u201d<\/em>. \u00bfCu\u00e1l es la esperanza en nosotros?<\/li><\/ul><\/li><\/ul><p>El contexto de este vers\u00edculo es la proclamaci\u00f3n del evangelio; no simplemente una refutaci\u00f3n de la cosmovisi\u00f3n de nuestros solicitantes solo para detenernos ah\u00ed. No es ganar un argumento filos\u00f3fico. Ni siquiera tiene el fin de mostrar que hay un Creador \u2014 la mayor\u00eda del mundo en varias eras de historia cree que hay un Creador, y a\u00fan as\u00ed lo odia. Admitir que hay un Dios Creador es raz\u00f3n para reconocer nuestra propia condenaci\u00f3n, no raz\u00f3n para tener esperanza. Solo el evangelio nos da esperanza. El prop\u00f3sito y fin de la apolog\u00e9tica es el evangelio.<\/p><p><em>\u201c\u2026 pero hacedlo con mansedumbre y reverencia\u201d.\u00a0<\/em>Aqu\u00ed se subraya una de las mayores debilidades de la apolog\u00e9tica com\u00fan. Se ve en las redes sociales en p\u00e1ginas anti-ate\u00edstas una clase de burla contra los ateos. Es incre\u00edble saber que nosotros que hemos sido salvos en contra de nuestra voluntad pecaminosa, ahora actuamos como si fu\u00e9ramos de mejor corte que aquellos que no han disfrutado de esta gracia que nos fue dada.<\/p><p>Por otro lado, antes de abordar la apolog\u00e9tica con los incr\u00e9dulos y los creyentes igual, ser\u00eda bueno considerar algunos vers\u00edculos muy familiares.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">\u201cId, pues, y haced disc\u00edpulos de todas las naciones, bautiz\u00e1ndolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo, ense\u00f1\u00e1ndoles a guardar todo lo que os he mandado; y he aqu\u00ed, yo estoy con vosotros todos los d\u00edas, hasta el fin del mundo\u201d (Mateo 28:19-20).<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Y todo esto procede de Dios, quien nos reconcili\u00f3 consigo mismo por medio de Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliaci\u00f3n (2 Corintios 5:18).<\/p><p>Lo que es conocido como la \u201cgran comisi\u00f3n\u201d en Mateo 28 nos revela las \u00f3rdenes que Jes\u00fas dej\u00f3 a su iglesia con relaci\u00f3n a nuestra actividad ante el mundo. Hay tres mandatos aqu\u00ed respecto nuestro trato con el mundo. Por supuesto, eso es compartir el evangelio. Una vez que est\u00e1n en Cristo, el bautismo y el discipulado.<\/p><p>Tambi\u00e9n, el ap\u00f3stol Pablo escribe que nos fue dado el ministerio de la reconciliaci\u00f3n. As\u00ed que cualquier mensaje que compartimos con el mundo sin llevar el evangelio, es un acto de desobediencia hacia esos mandatos b\u00edblicos universales.<\/p><h3>Apolog\u00e9tica y un entendimiento correcto de la salvaci\u00f3n<\/h3><p>Teniendo presente la explicaci\u00f3n sobre reconciliaci\u00f3n en el par\u00e1grafo anterior, veamos Romanos 5:10:<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Porque si cuando \u00e9ramos enemigos fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho m\u00e1s, habiendo sido reconciliados, seremos salvos por su vida.<\/p><p>El evangelio de Cristo Jes\u00fas es lo \u00fanico que nos puede reconciliar. Puede que esto sea lo m\u00e1s elemental de la fe cristiana, pero por lo que parece, muchos cristianos lo entienden hasta que llegan a la apolog\u00e9tica y la separan del entendimiento sistem\u00e1tico que tienen respecto las doctrinas de la Biblia.<\/p><p>Es clave entender esto porque existe un peligro muy sutil pero de gran consecuencia en la apolog\u00e9tica. El uso y la pr\u00e1ctica de la apolog\u00e9tica puede enga\u00f1ar a nuestra carne. En Cristo, hemos perdido prestigio y erudici\u00f3n ante el mundo, pero en el campo de la apolog\u00e9tica, de repente nos encontramos en una situaci\u00f3n donde se nos ofrece alguna clase de restauraci\u00f3n de prestigio entre los hermanos de la fe que nos enaltece a lugares de admiraci\u00f3n.<\/p><p>Nuestra carne es tan depravada y con frecuencia, en esos momentos de tentaci\u00f3n, solemos minimizar lo que ense\u00f1a la Biblia sobre el hombre perdido debido a nuestra confusi\u00f3n e incluso enga\u00f1o. Queremos debatir a favor de Dios de manera filos\u00f3fica sin considerar que el poder que fue dado con exclusividad para salvar a los hombres es el Evangelio. En una ponencia apolog\u00e9tica, bajamos nuestras gafas de profesor con estilo de los \u00e9lites y exponemos una muestra de una mente aguda durante el uso de t\u00e1cticas envueltas en argumentos filos\u00f3ficos. Hemos memorizado las falacias de la l\u00f3gica que es lo que hacen nuestros oponentes: Ad Hominem, Ad Hoc, A Priori, Ad Populum, hombre de paja, etc. y nos escuchamos tan dignificados y preparados ante nuestros hermanos, asombrados cuando se\u00f1alamos sus usos en los argumentos de nuestros oponentes.<\/p><p>Quiz\u00e1 con esta atenci\u00f3n, nos sentimos vindicados por los desprecios de nuestros familiares cuando confesamos que ahora seguimos a Cristo, dejando los sacramentos vac\u00edos y la idolatr\u00eda para seguir al verdadero Cristo Jes\u00fas.<\/p><p>Puede que haya algo de dolor no desvanecido a\u00fan por el rechazo por parte de nuestros amigos y vecinos, pero ahora el h\u00e9roe de la apolog\u00e9tica entr\u00f3 como un soldado armado con las piedras m\u00e1s preciosas de su pr\u00edncipe en su escudo y la espada que mucho envidian, y nos rescata de nuestro estado humillado para llevarnos a un pedestal de admiraci\u00f3n.<\/p><p>Con todo esto, quiero decir:\u00a0<strong>tengamos cuidado de no terminar justificando y exaltando nuestro yo en vez de exaltar a Dios.<\/strong><\/p><p>El hombre intenta exaltarse mediante una muestra de mayor inteligencia y poder comparativos, pero Dios es exaltado por los hombres cuando salva a un vil pecador. Las dos cosas no se mezclan.<\/p><p>De hecho, la salvaci\u00f3n ocurre cuando a una persona muerta en sus pecados (<a class=\"rtBibleRef\" href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/esv\/Col.%202.13\" data-reference=\"Col. 2.13\" data-version=\"esv\" data-purpose=\"bible-reference\">Col. 2:13<\/a>) le es concedida el arrepentimiento de su vil oposici\u00f3n a su Creador (Hechos 11:18;\u00a0<a class=\"rtBibleRef\" href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/esv\/2%20Tim%202.25\" data-reference=\"2 Tim 2.25\" data-version=\"esv\" data-purpose=\"bible-reference\">2 Tim 2:25<\/a>) y todo debido a una intervenci\u00f3n milagrosa de Dios. John Piper lo explica de manera que nos puede guiar a una direcci\u00f3n soteriol\u00f3gicamente correcta para aplicarla a la apolog\u00e9tica:<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Aunque Dios desea que todas las personas sean salvas, \u00c9l \u2018quiz\u00e1s conceda arrepentimiento\u2019. Creo que significa que el deseo de Dios es que todos sean salvos pero esto no hace que salve \u00c9l a todos. Dios tiene deseos que no alcanzan el nivel de volici\u00f3n. Est\u00e1n sujetos por otras consideraciones \u2014 como su sabidur\u00eda, que lo gu\u00eda a mostrar su gloria en la forma m\u00e1s completa. Tiene sus razones de por qu\u00e9 \u201ctal vez conceda arrepentimiento\u201d a algunos pecadores, y a otros no<sup>[1]<\/sup>.<\/p><p>Nunca olvides que el hombre no carece de evidencias para adorar a Dios, sino que las detiene con su propia injusticia.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres, que con injusticia restringen la verdad; porque lo que se conoce acerca de Dios es evidente dentro de ellos, pues Dios se lo hizo evidente. Porque desde la creaci\u00f3n del mundo, sus atributos invisibles, su eterno poder y divinidad, se han visto con toda claridad, siendo entendidos por medio de lo creado, de manera que no tienen excusa (Romanos 1:18-20).<\/p><p>Este vers\u00edculo quiz\u00e1s es el m\u00e1s popular en las pr\u00e9dicas, art\u00edculos, libros, argumentos apolog\u00e9ticos para mostrar que no existen ateos sinceros debido a la revelaci\u00f3n general que est\u00e1 como testigo perpetuo y acusa a un mundo rebelde.<\/p><p>Pero este vers\u00edculo solo postula de manera impl\u00edcita que la existencia de Dios es obvia, mientras es expl\u00edcita la acusaci\u00f3n divina de que las personas conocen unos atributos de Dios (su eterno poder y divinidad) como Creador.<\/p><p>Aunque los ateos conocen esto de Dios, responden con ingratitud adorando a lo creado en vez del Creador. Esto significa que el problema no es el ate\u00edsmo, sino la ingratitud y adoraci\u00f3n mal dirigida.<\/p><p>El mundo ni siquiera puede responder de manera piadosa a Dios porque su coraz\u00f3n fue entenebrecido y su razonamiento se volvi\u00f3 vano (Romanos 1:21). Ellos no necesitan necesariamente (valga la redundancia) solo corregir su razonamiento, sino que necesitan luz para iluminar su coraz\u00f3n entenebrecido, y verdad en sus mentes vanas.<\/p><p>La receta para esta dilema es m\u00e1s all\u00e1 que un simple argumento:<\/p><p>\u201cPues Dios, que dijo que de las tinieblas resplandeciera la luz, es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminaci\u00f3n del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Cristo\u201d (2 Corintios 4:6).<\/p><p>Nuestra respuesta para los argumentos filos\u00f3ficos del mundo no es tanto demostrar la existencia de Dios, sino destapar los atributos de Dios que ellos mismos est\u00e1n deteniendo con su injusticia.<\/p><p>Al navegar por las aguas de sus dudas y preguntas con herramientas apolog\u00e9ticas y b\u00edblicas, vamos en rumbo a una presentaci\u00f3n b\u00edblica del evangelio, sabiendo que es ah\u00ed donde Dios ha colocado poder transformador.<\/p><h3>Desaf\u00edos y retos para la iglesia latinoamericana<\/h3><p>La oportunidad que tiene la iglesia latinoamericana es inmedible. La direcci\u00f3n de la iglesia para el pr\u00f3ximo siglo o dos depende mucho en c\u00f3mo responde a los desaf\u00edos que enfrenta ahora.<\/p><p>Por supuesto Dios puede cambiar el rumbo de la iglesia sin importar las decisiones que la iglesia toma ahora, pero por lo que parece, no ha trabajado de esa manera en el pasado. Vemos en la historia que Dios suele utilizar a hombres y mujeres como nosotros para proyectar la direcci\u00f3n de la iglesia mientras ella busca esa direcci\u00f3n en su Palabra.<\/p><p>Tengamos cuidado de no solo afirmar\u00a0<em>Sola Scriptura<\/em>, y luchar por ense\u00f1ar la suficiencia de las Escrituras en nuestras predicas semanales, solo para contradecirnos a nosotros mismos respecto la apolog\u00e9tica. Tengamos cuidado no abordar la apolog\u00e9tica como si fuera dividida o separada del alcance del poder de Dios para la salvaci\u00f3n (<a class=\"rtBibleRef\" href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/esv\/Rom%201.16\" data-reference=\"Rom 1.16\" data-version=\"esv\" data-purpose=\"bible-reference\">Rom 1:16<\/a>); un poder que se encuentra solamente en el plan salv\u00edfico del evangelio de Cristo Jes\u00fas.<\/p><p>Los desaf\u00edos y retos que enfrentamos ahora no solamente es la decisi\u00f3n de someter toda herramienta ministerial a la autoridad y suficiencia de la Palabra de Dios, sino que nuestras herramientas procedan de la misma.<\/p><p>La apolog\u00e9tica es muy \u00fatil, sin embargo, existe la tentaci\u00f3n de elevar nuestra carne y presentarnos como los sabios de nuestra era. Dicha soberbia nos ciega a las verdades b\u00edblicas.<\/p><p>Estudiemos la tradici\u00f3n manuscrita, investiguemos los argumentos contra la existencia de Dios, su atributos, las sanas doctrinas y afirmaciones de las Escrituras y acerqu\u00e9monos a este mundo perdido con la Biblia siempre abierta; sostenidos siempre sobre este fundamento, confiando en el poder de Dios y no en la debilidad de nuestros argumentos.<\/p><hr \/><p><span style=\"color: #999999;\"><sup>[1]<\/sup> John Piper, &#8220;God Desires All to Be Saved, and Grants Repentance to Some&#8221;, <em>Desiring God<\/em>, accedido el 30 de noviembre, 2016. https:\/\/www.desiringgod.org\/articles\/god-desires-all-to-be-saved-and-grants-repentance-to-some<\/span><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo que es conocido como la \u201cgran comisi\u00f3n\u201d en Mateo 28 nos revela las \u00f3rdenes que Jes\u00fas dej\u00f3 a su iglesia con relaci\u00f3n a nuestra actividad ante el mundo. <\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":4506,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"nf_dc_page":"","_eb_attr":"","om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"neve_meta_sidebar":"","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"off","neve_meta_content_width":0,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":"","neve_meta_reading_time":"","h5ap_radio_sources":[],"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4,5,12,10],"tags":[],"class_list":["post-3700","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-apologetica","category-articulos","category-cosmovision","category-teologia"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/ARTICLE-61.jpg?fit=2000%2C1332&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3700","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3700"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3700\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5294,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3700\/revisions\/5294"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4506"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3700"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3700"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3700"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}