{"id":3679,"date":"2019-01-15T18:33:44","date_gmt":"2019-01-15T18:33:44","guid":{"rendered":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/?p=3679"},"modified":"2023-06-30T02:28:26","modified_gmt":"2023-06-30T02:28:26","slug":"la-relacion-entre-la-iglesia-y-el-estado-1-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/la-relacion-entre-la-iglesia-y-el-estado-1-3\/","title":{"rendered":"La relaci\u00f3n entre la Iglesia y el Estado (1\/3)"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"3679\" class=\"elementor elementor-3679\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-638a162 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"638a162\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-e3ddec5\" data-id=\"e3ddec5\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4b62721 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"4b62721\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Como creyentes debemos conocer, b\u00edblicamente, cu\u00e1l debe ser la relaci\u00f3n entre la iglesia cristiana y el Estado. En el Antiguo Testamento vemos una teocracia en el pueblo de Dios, una estrecha relaci\u00f3n entre la clase sacerdotal y las familias reales. En el Nuevo Testamento vemos un panorama diferente. Mientras la iglesia se extend\u00eda en el Imperio Romano, los cristianos deb\u00edan aprender a relacionarse con autoridades paganas. Lo mismo ocurre hoy en d\u00eda. La mayor\u00eda de pa\u00edses en el mundo no se fundamentan en una cosmovisi\u00f3n cristiana, por lo cual, los cristianos debemos conocer, a la luz de la Biblia, nuestro rol en relaci\u00f3n con estos gobiernos no cristianos.<\/p><p>Por esta raz\u00f3n es importante hablar de la \u00e9tica cristiana en la pol\u00edtica, es decir, de la \u00e9tica del Evangelio en la pol\u00edtica. Para entender mejor este t\u00e9rmino, recordemos que \u00e9tica es el conjunto de normas que rigen una sociedad o comunidad. Cuando hablamos de la \u00e9tica del evangelio, hablamos de este como nuestra norma de vida, del evangelio en nuestras acciones diarias. Para todo creyente la Escritura es su \u00e9tica. As\u00ed como hay una \u00e9tica del evangelio para la familia, el trabajo, la iglesia, etc., abordaremos el tema de nuestra \u00e9tica de cara al Estado y la pol\u00edtica, lo haremos a trav\u00e9s del cap\u00edtulo 13 de la Carta a los Romanos.<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Som\u00e9tase toda persona a las autoridades que gobiernan; porque no hay autoridad sino de Dios, y las que existen, por Dios son constituidas. Por consiguiente, el que resiste a la autoridad, a lo ordenado por Dios se ha opuesto; y los que se han opuesto, sobre s\u00ed recibir\u00e1n condenaci\u00f3n. Porque los gobernantes no son motivo de temor para los de buena conducta, sino para el que hace el mal. \u00bfDeseas, pues, no temer a la autoridad? Haz lo bueno y tendr\u00e1s elogios de ella, pues es para ti un ministro de Dios para bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues ministro es de Dios, un vengador que castiga al que practica lo malo. Por tanto, es necesario someterse, no s\u00f3lo por raz\u00f3n del castigo, sino tambi\u00e9n por causa de la conciencia. Pues por esto tambi\u00e9n pag\u00e1is impuestos, porque los gobernantes son servidores de Dios, dedicados precisamente a esto (Rom. 13:1-6).<\/p><p>Para hablar de los principios \u00e9ticos del evangelio contenidos en este texto, es importante contextualizarlo. Esta carta fue escrita a los cristianos que viv\u00edan bajo el Imperio Romano, donde los emperadores eran adorados como dioses. Por esta raz\u00f3n los cristianos eran perseguidos, porque no participaban de esto. Eran acusados de ateos y herejes, ya que adoraban a Jes\u00fas como Dios, por sobre toda autoridad. Por eso Pablo les escribe para reafirmar que Jes\u00fas es el \u00fanico soberano, al cual nos debemos en servicio y adoraci\u00f3n. En ese marco, en el cap\u00edtulo 12, Pablo habla de la funci\u00f3n de la iglesia, y luego, en el 13, de la funci\u00f3n del Estado. Aqu\u00ed desarrolla 4 principios fundamentales sobre la relaci\u00f3n que hay entre ambas instituciones, los cuales deben normar nuestra \u00e9tica o comportamiento de cara a la pol\u00edtica. En esta primera parte abordaremos los primeros tres, y en la segunda parte hablaremos del cuarto.<\/p><h3><strong>a) El principio fundamental del Gobierno es la fuerza<\/strong><\/h3><p>Un gobierno posee la estructura y el derecho legal para ejercer la fuerza a fin de que los ciudadanos cumplan las leyes; por eso dice en el vers\u00edculo 4 que lleva la espada, porque es una delegaci\u00f3n de Dios. Si un gobierno no puede coaccionar a sus ciudadanos para cumplir las leyes, pierde gobernabilidad.<\/p><h3><strong>b) Toda autoridad terrenal es delegada, no absoluta<\/strong><\/h3><p>Solo Dios es soberano sobre toda creaci\u00f3n. \u00c9l es quien tiene el poder y la autoridad absolutos. Por tanto, solo \u00c9l puede constituir y delegar autoridades terrenales. Toda autoridad terrenal depende y est\u00e1 sujeta a Dios, por lo cual el ejercicio de su autoridad no responde a la voluntad del pueblo necesariamente, sino que sirve al pueblo obedeciendo la voluntad de aquel que lo deleg\u00f3: Dios; y debe responder ante \u00c9l por sus acciones. Ninguna autoridad humana es absoluta, ni es para siempre, sino que ha sido puesta por Dios para cumplir funciones espec\u00edficas.<\/p><h3><strong>c) La autoridad del Gobierno es determinada por Dios, no por los hombres<\/strong><\/h3><p>B\u00edblicamente el gobierno tiene 3 funciones principales: la m\u00e1s importante es proteger a las personas del mal y preservar la vida y la dignidad humana, promover el bien y castigar el mal. La segunda es proteger la propiedad privada, (desde el Antiguo Testamento vemos que Dios dio tierra a las tribus, y el rey y la Ley proteg\u00eda la distribuci\u00f3n de esa propiedad); y tercero procurar la justicia en todo tipo de relaci\u00f3n.<\/p><p>Por estas tres funciones en la Biblia a los gobernantes se les llama \u201csiervos de Dios\u201d, porque se supone que, aunque no sean creyentes, las autoridades de un pa\u00eds deben emitir leyes que promuevan la justicia de Dios (no la de sus partidos e intereses), conforme al orden de la creaci\u00f3n y a lo establecido por \u00c9l en su Palabra. Por eso el texto de Romanos 13 no habla de si los gobernantes son creyentes o no, porque el gobierno no est\u00e1 para gobernar a la familia, ni a la escuela, sino para proteger el bien y reprender el mal, tal como han sido definidos por Dios.<\/p><p>Cuando un gobierno civil se aleja de estas funciones y busca querer controlar o gobernar las otras esferas que Dios ha creado: la iglesia, familia, el arte, la ciencia, etc.; est\u00e1 abusando de su poder y pierde legitimidad ante los ojos de Dios. Esta es la esencia de la separaci\u00f3n entre el Estado y la iglesia.<\/p><p>Un Estado comete abusos cuando trata de definir a la familia, el matrimonio, la iglesia, qu\u00e9 debe predicarse, o c\u00f3mo organizarse; porque esto Dios ya lo defini\u00f3 en su Palabra. El Estado no est\u00e1 para gobernar tu familia, sino para protegerla y refrenar el mal que quiere atacarla. Hasta ah\u00ed llegan las competencias del Estado en la Biblia, ese es su l\u00edmite.<\/p><p>Al igual la iglesia. La iglesia cristiana es una instituci\u00f3n creada por Dios para hacer disc\u00edpulos de Cristo, no por medio de la fuerza o espada, sino por medio de servir el evangelio. La iglesia no debe pretender que el Estado se comporte como ella, ni el Estado debe pretender gobernarla, sino que est\u00e1 obligado por Dios a garantizar su libertad y protegerla de sus enemigos. Por otro lado, es obligaci\u00f3n de la iglesia orar por sus autoridades y someterse a ellas cuando emitan leyes que procuren el prop\u00f3sito de Dios; y ser la conciencia moral de las mismas, reprenderlas cuando no hacen bien.<\/p><p>Al Estado no le corresponde predicar, as\u00ed como a la iglesia no le corresponde gobernar el mundo. Ambas autoridades han sido creadas por Dios, pero con funciones diferentes, y deben servirse y complementarse mutuamente.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como creyentes debemos conocer, b\u00edblicamente, cu\u00e1l debe ser la relaci\u00f3n entre la iglesia cristiana y el Estado. <\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":4566,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"nf_dc_page":"","_eb_attr":"","om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"neve_meta_sidebar":"","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"off","neve_meta_content_width":0,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":"","neve_meta_reading_time":"","h5ap_radio_sources":[],"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5,8,10],"tags":[],"class_list":["post-3679","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-cultura","category-teologia"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/ARTICLE-74.jpg?fit=2000%2C1332&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3679","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3679"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3679\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5267,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3679\/revisions\/5267"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4566"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3679"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3679"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3679"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}