{"id":3668,"date":"2018-02-08T19:12:00","date_gmt":"2018-02-08T19:12:00","guid":{"rendered":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/?p=3668"},"modified":"2023-06-30T02:33:05","modified_gmt":"2023-06-30T02:33:05","slug":"defendiendo-la-fe-en-un-mundo-secular","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/defendiendo-la-fe-en-un-mundo-secular\/","title":{"rendered":"Defendiendo la fe en un mundo secular"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"3668\" class=\"elementor elementor-3668\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-257f4c4 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"257f4c4\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-21c8283\" data-id=\"21c8283\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-f3e4e15 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"f3e4e15\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>En nuestra era del humanismo secular, las personas en Occidente han cre\u00eddo la idea de la\u00a0<i>tabula rasa<\/i>\u00a0ense\u00f1ada por la\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Ilustraci%C3%B3n\">Ilustraci\u00f3n<\/a>. Se refiere al concepto de que la mente humana es una pizarra en blanco, sin ninguna preconcepci\u00f3n religiosa. \u201cEl hombre puede ser irreligioso\u201d, se dice, ya sea por completo, o al menos en la esfera p\u00fablica.<\/p><p>Esta ha sido la direcci\u00f3n a la que se ha dirigido la cultura de Occidente, alej\u00e1ndose de su orden social cristiano, y avanzando hacia una civilizaci\u00f3n m\u00e1s \u201cneutral\u201d en lo que se refiere a los valores p\u00fablicos, filos\u00f3ficos, religiosos, y pol\u00edticos.<\/p><p>Pero este proceso de secularizaci\u00f3n, es decir, de abandonar la religi\u00f3n en la vida p\u00fablica, no es m\u00e1s que una farsa, ya que la cultura es inevitablemente religiosa. M\u00e1s bien, nuestra cultura refleja que es ineludiblemente religiosa por naturaleza.<\/p><h3>Los \u201cdos pisos de la realidad\u201d<\/h3><p>El Occidente secular ha intentado construirse sobre una perspectiva denominada \u201clos dos pisos de la realidad\u201d. El primer piso es la plaza p\u00fablica, es donde se colocan las ciencias, las matem\u00e1ticas, y los hechos verificables, cosas que creemos que podemos saber con certeza. El segundo piso es la esfera privada, que es donde se ubican nuestras preferencias personales, valores determinados por el ego, la religi\u00f3n, y todas las dem\u00e1s cosas que no se consideran \u201cracionales\u201d. Este \u00faltimo piso no tiene nada que ver con aquellos hechos racionales, emp\u00edricamente verificados, y neutrales que se observan en el primer piso, y como resultado, el segundo piso no se puede imponer sobre el primero.[1]<\/p><p>Esta visi\u00f3n de los dos pisos de la realidad es imposible de vivir, ya que nadie puede separar sus creencias, valores, y moralidad de la esfera p\u00fablica.\u00a0Somos seres religiosos por naturaleza, y por lo tanto, todo lo que examinamos en las ciencias, todo lo que estudiamos en la academia, todo lo que decidamos en la legislaci\u00f3n, ser\u00e1 moldeado e interpretado por nuestra cosmovisi\u00f3n religiosa. Todos tenemos una cosmovisi\u00f3n, el lente por la cual vemos el mundo e interpretamos sus hechos y evidencias.<\/p><p>Ya que es un t\u00e9rmino importante pero poco conocido, perm\u00edtame definir la cosmovisi\u00f3n en palabras de un apologista.<\/p><div class=\"normal_blockquote\"><p style=\"padding-left: 40px;\">[Una cosmovisi\u00f3n es] una red de presuposiciones (cosas que no son verificadas por los procedimientos de la ciencia natural) con respecto a la realidad (metaf\u00edsica), el conocimiento (epistemolog\u00eda), y la conducta (\u00e9tica), en t\u00e9rminos de los cuales cada elemento de la experiencia humana est\u00e1 relacionado e interpretado.[2]<\/p><\/div><p>Una cosmovisi\u00f3n, sin embargo, no se libra de la influencia religiosa; por el contrario, nuestra cosmovisi\u00f3n y nuestra religi\u00f3n son inseparables.<\/p><h3>La lucha de cosmovisiones<\/h3><p>La verdadera religi\u00f3n es glorificar a Dios en todo lo que hacemos, en todos los aspectos posibles de interacci\u00f3n y funciones en el mundo creado. Santiago escribe a la iglesia: \u201cLa religi\u00f3n pura y sin mancha delante de nuestro Dios y Padre es \u00e9sta: visitar a los hu\u00e9rfanos y a las viudas en sus aflicciones, y guardarse sin mancha del mundo\u201d (<a class=\"rtBibleRef\" href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nblh\/Sant.%201.27?culture=es\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-reference=\"Sant. 1.27\" data-version=\"nblh\" data-purpose=\"bible-reference\">Stg. 1:27<\/a>).<\/p><p>La verdadera religi\u00f3n se trata de consagrar al Se\u00f1or como santo en la esencia central de nuestro ser (<a class=\"rtBibleRef\" href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nblh\/1%20Ped.%203.15?culture=es\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-reference=\"1 Ped. 3.15\" data-version=\"nblh\" data-purpose=\"bible-reference\">1 Pe. 3:15<\/a>). Pero as\u00ed como hay una religi\u00f3n\u00a0<i>verdadera,<\/i>\u00a0tal como la define la revelaci\u00f3n escrita de Dios, tambi\u00e9n existe una religi\u00f3n\u00a0<i>falsa<\/i>, que se opone a la verdad. Esta falsa religi\u00f3n es adorar a la criatura en lugar de al Creador (<a class=\"rtBibleRef\" href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nblh\/Rom.%201.25?culture=es\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-reference=\"Rom. 1.25\" data-version=\"nblh\" data-purpose=\"bible-reference\">Ro. 1:25<\/a>).<\/p><p>Para decirlo de manera m\u00e1s simple, nuestra cosmovisi\u00f3n es la\u00a0<i>estructura<\/i>\u00a0de nuestras presuposiciones: lo que creemos que es cierto con respecto a la realidad, el conocimiento, y la \u00e9tica. Y nuestra religi\u00f3n es la\u00a0<i>direcci\u00f3n<\/i>\u00a0de esa estructura: el motivo que est\u00e1 debajo, enraizado en la condici\u00f3n del coraz\u00f3n humano.<\/p><p>Mientras examinamos el Occidente, presenciamos en la actualidad el florecimiento de diferentes cosmovisiones religiosas, perspectivas diferentes, e interpretaciones de la realidad. Todo esto hecho posible por esta visi\u00f3n de los dos pisos de la realidad, ya que todo se vale en el segundo piso. El secularista simplemente ha cambiado el Dios b\u00edblico por el hombre creado; el musulm\u00e1n ha falsificado al verdadero Dios con una esencia indistinguible de la naturaleza; el hind\u00fa y el budista han intercambiado al Creador y su creaci\u00f3n por una ilusi\u00f3n y una unidad pura de la nada en Brahman y Nirvana.<\/p><p>Todas estas cosmovisiones, aparte de la verdadera cosmovisi\u00f3n religiosa del te\u00edsmo cristiano, tienen al humanismo como su base unificadora.\u00a0El hombre ha rechazado el gobierno justo de Dios y ha sustituido su revelaci\u00f3n\u00a0unificada (la Biblia y la creaci\u00f3n)\u00a0con una ilusi\u00f3n, redefiniendo lo metaf\u00edsico, lo moral, y lo epistemol\u00f3gico. El hombre piensa que su palabra de criatura ha sido hecha ley, y \u00e9l se imagina a s\u00ed mismo como creador, juez, y sustentador de todas las cosas.<\/p><h3>La ant\u00edtesis de las cosmovisiones<\/h3><p>Esta es la ant\u00edtesis que nosotros como cristianos debemos destapar al cumplir nuestro mandato apolog\u00e9tico, y por ant\u00edtesis me refiero a un conflicto entre dos fuerzas opuestas, o dos cosmovisiones opuestas. Por un lado, la cosmovisi\u00f3n \u201cuno-ista\u201d de adorar la creaci\u00f3n, y la cosmovisi\u00f3n \u201cdos-ista\u201d de adorar al Creador.<\/p><p>El uno-ismo, como lo describe Pablo en Romanos 1, y seg\u00fan la exposici\u00f3n por el erudito Dr. Peter Jones, es la cosmovisi\u00f3n en la que no hay distinci\u00f3n entre el Creador y la creaci\u00f3n, y todo se reduce a una unidad pura (<a class=\"rtBibleRef\" href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nblh\/Rom.%201.25?culture=es\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-reference=\"Rom. 1.25\" data-version=\"nblh\" data-purpose=\"bible-reference\">Ro. 1:25<\/a>).[3] Y como siempre es el caso con el uno-ismo, est\u00e1 centrado en el ego, centrado en el hombre, en que el hombre es la medida de todas las cosas. El hombre prefiere adorar una imagen falsa o algo en la creaci\u00f3n para que pueda preservar su supuesta autonom\u00eda (su independencia de Dios), antes que inclinarse ante su Dios Creador. As\u00ed lo defini\u00f3 Greg L. Bahnsen:<\/p><div class=\"normal_blockquote\"><p style=\"padding-left: 40px;\">\u201cAutonom\u00eda\u201d se refiere a ser una ley para uno mismo, por lo que el pensamiento es independiente de cualquier autoridad externa, incluyendo la de Dios. El razonamiento aut\u00f3nomo se toma filos\u00f3ficamente como el punto final de referencia e interpretaci\u00f3n, el \u00faltimo tribunal de apelaci\u00f3n intelectual; se presume ser aut\u00f3nomo, autodeterminativo, y autodirigido.[4]<\/p><\/div><p>Esto es, usando los t\u00e9rminos de Peter Hitchens, la religi\u00f3n del egoismo. Esta religi\u00f3n define la cosmovisi\u00f3n predominante del Occidente. Esta es la religi\u00f3n del uno-ismo, bajo la cual caen el Islam, el Hinduismo, el Marxismo, el Darwinismo, etc\u00e9tera. Pero el uno-ismo no est\u00e1 solo, sino que lucha contra la \u00fanica cosmovisi\u00f3n verdadera, como lo dijo el salmista en el\u00a0<a class=\"rtBibleRef\" href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nblh\/Sal%202.1-3?culture=es\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-reference=\"Sal 2.1-3\" data-version=\"nblh\" data-purpose=\"bible-reference\">Salmo 2:1-3<\/a>:<\/p><div class=\"normal_blockquote\"><p style=\"padding-left: 40px;\">\u00bfPor qu\u00e9 se sublevan las naciones, y los pueblos traman cosas vanas? Se levantan los reyes de la tierra, y los gobernantes traman unidos contra el SENOR y contra su Ungido, diciendo: \u00a1Rompamos sus cadenas y echemos de nosotros sus cuerdas!<\/p><\/div><p>No importa lo que el hombre natural pueda conjurar para \u201cecharse\u201d las cuerdas, al final no puede escapar de la verdad, porque \u00e9l vive en el mundo de Dios, y no puede evitar presuponer la cosmovisi\u00f3n dos-ista de la fe b\u00edblica en su vivir y pensar. El hecho de que haya distinciones claras dentro de la creaci\u00f3n misma alude a la distinci\u00f3n fundamental entre el Creador y la creaci\u00f3n, porque al negar esto convertir\u00eda toda la realidad sin distinciones, y ser\u00eda una vasta unidad indiferenciada.<\/p><p>Sabemos que esto es falso, porque vivimos de tal manera que presupone distinciones dentro de la creaci\u00f3n y, por lo tanto, vemos una distinci\u00f3n entre el Creador y la creaci\u00f3n. En esta distinci\u00f3n, la Escritura inspirada tambi\u00e9n nos informa que el hombre tiene fundamentalmente un ser derivado y un conocimiento derivado, es decir, deriva su ser y conocimiento del Creador, habiendo sido creado a la imagen de Dios.[5] Y dada esta distinci\u00f3n, y la naturaleza de esta relaci\u00f3n, el Dios Creador de la Biblia es el legislador, el est\u00e1ndar y el juez de la justicia, la rectitud, la santidad, la bondad, y la belleza.<\/p><p>El hombre, por lo tanto, estando sujeto al Creador, tiene una concepci\u00f3n de estas cosas debido a su ser y conocimiento derivados, y aunque en su pretendida autonom\u00eda busca redefinir tales cosas, no puede negar que esta noci\u00f3n de lo justo, lo correcto, lo sagrado, bueno, y bello se originan en alg\u00fan lugar (o alguien) m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed mismo. La cosmovisi\u00f3n uno-ista del hombre natural, por lo tanto, hace guerra contra la verdad de la cosmovisi\u00f3n b\u00edblica dos-ista, porque al negar la distinci\u00f3n del Creador-creaci\u00f3n, y no solo en esencia, sino en la naturaleza de la relaci\u00f3n entre Dios y el hombre, niega el reino soberano de Cristo el Se\u00f1or, quien ha forjado la salvaci\u00f3n del pueblo de Dios y est\u00e1 trabajando incluso ahora para redimir y restaurar todo el orden creado.<\/p><h3>La respuesta cristiana a las cosmovisiones antib\u00edblicas<\/h3><p>No puede haber un dualismo de lo sagrado-secular en la realidad creada, no cuando todas las cosas est\u00e1n bajo el reinado justo de Cristo, no cuando toda la creaci\u00f3n lleva la marca del Creador. La verdad es que, aunque hay muchas perspectivas competitivas sobre la iglesia, el estado, la familia, la educaci\u00f3n, el derecho, la ciencia, la econom\u00eda, el matrimonio, y la sexualidad, solo hay una percepci\u00f3n y concepci\u00f3n correcta y verdadera de los diversos aspectos de la realidad creada. Y esa concepci\u00f3n correcta es la que se alinea con la revelaci\u00f3n escrita, inspirada, y proposicional de Dios, la cual es la \u00fanica interpretaci\u00f3n autoritaria de la creaci\u00f3n.<\/p><p>Existe, por un lado, una forma falsa e id\u00f3latra de percibir el mundo y sus muchas partes m\u00f3viles, resultando de la supuesta autonom\u00eda del hombre. Y por el otro, una forma b\u00edblica y correcta donde Dios es glorificado y Cristo es honrado como el rey soberano, con el resultado de rendirse a la Palabra de Dios como la m\u00e1xima autoridad para todo nuestro conocimiento. Esto es tambi\u00e9n lo que forma parte de nuestra tarea apolog\u00e9tica, porque, aunque estamos llamados a destapar la ant\u00edtesis de nuestro mundo, tambi\u00e9n somos llamados a ser misionalmente la luz y la sal de la tierra (<a class=\"rtBibleRef\" href=\"https:\/\/biblia.com\/bible\/nblh\/Mat.%205.13-16?culture=es\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-reference=\"Mat. 5.13-16\" data-version=\"nblh\" data-purpose=\"bible-reference\">Mt. 5:13-16<\/a>), proclamando la verdad de la Palabra de Dios como la luz que brilla en la oscuridad, y preservando la bondad de la creaci\u00f3n de Dios al aplicar la Palabra.<\/p><p>Este no es un evangelio privatizado que juega seg\u00fan las reglas de la visi\u00f3n secularista de la realidad de los dos pisos, no; este es un evangelio comprensivo que abarca cada pulgada del dominio de Dios, es decir, toda la realidad creada, cada esfera de la sociedad, cada pensamiento del hombre.\u00a0Es solo en la libertad y transformaci\u00f3n del evangelio que el hombre puede realizar su papel en interpretar este mundo por el pensamiento de Dios, dedicando este mundo a Dios, y gobernando sobre la creaci\u00f3n para la gloria y bajo la sujeci\u00f3n a Dios.[6]<\/p><hr \/><p><span style=\"color: #999999;\">[1] Mark L. Ward, <i>Biblical Worldview: Creation, Fall, Redemption\u00a0<\/i>(Greenville, SC.: BJU Press, 2016), 34-36.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #999999;\">[2] Gary DeMar, ed., <i>Pushing the Antithesis: The Apologetic Methodology of Greg L. Bahnsen<\/i>\u00a0(Powder Springs, GA.: American Vision Press, 2010), 42-43.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #999999;\">[3] Ver Peter Jones, <i>One or Two: Seeing a World of Difference<\/i>\u00a0(Escondido, CA.: Main Entry Editions, 2010); ver tambi\u00e9n Joseph Boot,\u00a0<i>Gospel Witness: Defending &amp; Extending the Kingdom\u00a0<\/i>(Toronto, ON.: Ezra Press, 2017).<\/span><\/p><p><span style=\"color: #999999;\">[4] Greg L. Bahnsen, <i>Van Til\u2019s Apologetic: Readings &amp; Analysis\u00a0<\/i>(Phillipsburg, NJ.: P&amp;R Publishing, 1998), 1.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #999999;\">[5] Cornelius Van Til, <i>Christian Apologetics<\/i>, Second ed., ed. William Edgar (Phillipsburg, NJ.: P&amp;R Publishing, 2003), 31.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #999999;\">[6] Ibid., 41.<\/span><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La verdadera religi\u00f3n es glorificar a Dios en todo lo que hacemos, en todos los aspectos posibles de interacci\u00f3n y funciones en el mundo creado.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4557,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"nf_dc_page":"","_eb_attr":"","om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"neve_meta_sidebar":"","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"off","neve_meta_content_width":0,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":"","neve_meta_reading_time":"","h5ap_radio_sources":[],"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4,5,12,8],"tags":[],"class_list":["post-3668","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-apologetica","category-articulos","category-cosmovision","category-cultura"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/ARTICLE-69.jpg?fit=2000%2C1332&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3668","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3668"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3668\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5273,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3668\/revisions\/5273"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4557"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3668"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3668"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3668"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}