{"id":3537,"date":"2020-08-20T18:05:09","date_gmt":"2020-08-20T18:05:09","guid":{"rendered":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/?p=3537"},"modified":"2023-06-30T02:12:39","modified_gmt":"2023-06-30T02:12:39","slug":"martin-lutero-y-el-mundo-iberoamericano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/martin-lutero-y-el-mundo-iberoamericano\/","title":{"rendered":"Mart\u00edn Lutero y el mundo iberoamericano"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"3537\" class=\"elementor elementor-3537\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-34777e3 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"34777e3\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-a730517\" data-id=\"a730517\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-eefaed8 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"eefaed8\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Martin Lutero, profesor alem\u00e1n, sacerdote y monje, prendi\u00f3 inadvertidamente las llamas de la Reforma protestante en toda Europa al clavar sus 95 tesis a la puerta de la iglesia de Wittenberg el 31 de octubre de 1517. Con la invenci\u00f3n de la imprenta en el siglo anterior, las 95 tesis de Lutero (una disputa acad\u00e9mica sobre las indulgencias) fueron tomadas de la puerta de la iglesia, reproducidas y distribuidas en toda Europa, y cultivaron un movimiento que cambiar\u00eda para siempre el rostro del mundo Occidental.<\/p><p>Lo que buscaban los protestantes del siglo XVI era la reforma de la Iglesia cat\u00f3lica. Quer\u00edan que la Iglesia regresara a la Palabra de Dios, la autoridad m\u00e1xima y \u00fanica para toda la vida. Sin embargo, los cat\u00f3licos romanos, en un esfuerzo por preservar su autoridad jer\u00e1rquica y su tradici\u00f3n religiosa, intentaron aplastar la Reforma mediante la Inquisici\u00f3n. Aunque los cat\u00f3licos s\u00ed experimentaron una reforma eclesi\u00e1stica bajo el cardenal Francisco Xim\u00e9nez de Cisneros (1436-1517), con respecto a la doctrina permanecieron mayormente sin cambios, incluso despu\u00e9s del concilio de Trento (1545-1563).\u2060[1]<\/p><p>Varios libros describen la historia de la Reforma protestante y sus contribuciones a la sociedad occidental, como\u00a0<em>The Reformation in England<\/em>\u00a0[La Reforma en Inglaterra] de J. H. Merle d\u2019Aubign\u00e9,\u00a0<em>The Legacy of Luther<\/em>\u00a0[El legado de Lutero] por el Dr. Stephen Nichols, y\u00a0<em>Protestants: The Faith that Made the Modern World<\/em>\u00a0[Protestantes: La fe que form\u00f3 el mundo moderno] por Alec Ryrie. Pero \u00bfqu\u00e9 de Iberoam\u00e9rica? \u00bfC\u00f3mo fue recibida la Reforma en las colonias espa\u00f1olas del Nuevo Mundo? \u00bfY qu\u00e9 contribuciones hizo a la sociedad, en caso de que fuera as\u00ed?<\/p><h3><strong>Aguas envenenadas<\/strong><\/h3><p>Aunque ciertamente hubo pre-reformistas, como Juan Hus (1369-1415) \u2014quien dijo antes de ser quemado en la hoguera: \u201cQuemar\u00e1n un ganso, pero en un siglo tendr\u00e1n un cisne que no podr\u00e1n asar ni hervir\u201d\u2014, se le atribuye a Lutero, el cisne que Hus hab\u00eda predicho, el inicio de la Reforma.\u2060[2]\u00a0Por esta raz\u00f3n, los l\u00edderes de la Iglesia cat\u00f3lica romana supusieron que cualquier ataque al protestantismo deb\u00eda involucrar un ataque contra la persona de Lutero.<\/p><p>Mientras que, por su derecho propio, Lutero era un pensador, te\u00f3logo, ling\u00fcista, y reformista, las \u00e9lites cat\u00f3licas romanas hicieron todo lo posibles por retratarlo como un corruptor y \u201cc\u00e1ncer necr\u00f3tico y contagioso\u201d\u2060.[3] La idea era que, al eliminar a la persona fundadora de la imagen, terminar\u00edan con el movimiento. Y aunque esta t\u00e1ctica estaba lejos de ser exitosa en Europa, la Inquisici\u00f3n tuvo \u00e9xito en adoctrinar a las colonias espa\u00f1olas y portuguesas, quienes estaban en su mayor parte libres de la influencia extranjera. Los iberoamericanos percibieron la Reforma como una infecci\u00f3n, una herej\u00eda que amenazaba la ortodoxia de la Iglesia, y la culpa fue puesta a los pies del reformador alem\u00e1n. Como explica el erudito luterano Andrew L. Wilson:<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Lutero en Iberoam\u00e9rica no es un hombre, ni siquiera un te\u00f3logo her\u00e9tico. \u00c9l es un misterio cuando no es un demonio absoluto. Si para los alemanes Lutero era la serpiente de bronce de Mois\u00e9s, sostenida en alto para ahuyentar a las serpientes malvadas y curar a los enfermos en el desierto, los espa\u00f1oles lo rechazaron como un \u00eddolo apestoso y enga\u00f1oso, como le sucedi\u00f3 a la misma serpiente de bronce bajo Ezequ\u00edas.[4]<\/p><p>Esta demonizaci\u00f3n es la raz\u00f3n por la cual, incluso hoy, el protestantismo se ve desde una luz negativa en los ojos de los cat\u00f3licos iberoamericanos. Lo que empeor\u00f3 las cosas fue que la Reforma hab\u00eda comenzado casi al mismo tiempo que un movimiento her\u00e9tico y m\u00edstico en Espa\u00f1a, los \u201calumbrados\u201d. Sin ahondar mucho en ello, los alumbrados eran originalmente cat\u00f3licos y jud\u00edos que adoptaron ciertos elementos de la teolog\u00eda luterana y los incorporaron a un gnosticismo renovado para el siglo XVI, revivido de su herencia visigoda.\u2060[5]\u00a0Eran m\u00edsticos que buscaban eliminar los sacramentos, redefinir el pecado y la realidad, y experimentar el contacto directo con Dios. Dado que las ense\u00f1anzas luteranas hab\u00edan sido aceptadas por los alumbrados, la Inquisici\u00f3n cre\u00eda que era conveniente agruparlos como si fueran la misma cosa, y lograron que la falsa imagen de Lutero como corruptor en lugar de reformador fuera m\u00e1s f\u00e1cil de creer. Pero \u00bfpor qu\u00e9 tanta malicia? \u00bfPor qu\u00e9 tanta resistencia a lo que podr\u00eda haber revitalizado la fe cristiana en Espa\u00f1a?<\/p><p>Desde que Espa\u00f1a fue reconquistada de los musulmanes en 1492, las autoridades mon\u00e1rquicas trataron de consolidar a Espa\u00f1a como una naci\u00f3n unida bajo una religi\u00f3n, el catolicismo romano. Esto es lo que dio origen a la Inquisici\u00f3n, una instituci\u00f3n religiosa dedicada a combatir la herej\u00eda. La Inquisici\u00f3n fue despiadada. La herej\u00eda se castigaba con la muerte, y todo lo que los cristianos hab\u00edan sufrido durante la ocupaci\u00f3n musulmana se repet\u00eda en las autoridades cat\u00f3licas, con el girar de los roles. Los musulmanes fueron el primer objetivo de los Inquisidores, luego vinieron los jud\u00edos, y una vez que trataron con ambos grupos al expulsarlos de la tierra, \u201cLutero apareci\u00f3 en el momento justo para salvar a una instituci\u00f3n en una crisis de identidad\u201d\u2060.[6] Los protestantes fueron los siguientes en la lista, pues considerar un tinte de sus ense\u00f1anzas de reforma habr\u00eda sido como un rasgo de debilidad en la constituci\u00f3n religiosa de Espa\u00f1a y Portugal.<\/p><h3><strong>\u00bfQu\u00e9 lleg\u00f3 a Iberoam\u00e9rica?<\/strong><\/h3><p>En cuanto a qu\u00e9 material de reforma lleg\u00f3 a Iberoam\u00e9rica, podemos decir con certeza que las obras de un predicador cat\u00f3lico en Sevilla, Constantino Ponce de la Fuente, llegaron a los manos de los iberoamericanos. Ponce era un protestante encubierto, fuertemente influenciado por los escritos de Lutero. Escribi\u00f3 varios libros, tales como la\u00a0<em>Exposici\u00f3n del primer salmo<\/em>,\u2060[7]\u00a0<em>Confesi\u00f3n de un pecador<\/em>,\u2060[8]\u00a0<em>Serm\u00f3n de nuestro Redentor en el monte<\/em>,\u2060[9]\u00a0y\u00a0<em>Suma de doctrina cristiana<\/em>.\u2060[10]\u00a0Sus obras fueron importadas y distribuidas en las colonias espa\u00f1olas y portuguesas, donde, por ejemplo, el obispo franciscano Juan de Zum\u00e1rraga (primer obispo de M\u00e9xico) aplic\u00f3 sus ense\u00f1anzas al campo misionero mesoamericano.\u2060[11]<\/p><p>De hecho, hay evidencia de que los nahuas y zacatecas de M\u00e9xico fueron instruidos por los escritos de Ponce en los fundamentos b\u00edblicos de la fe cristiana.\u2060[12]\u00a0Pero Ponce no pudo evitar el resultado inevitable de un protestante encubierto trabajando en Espa\u00f1a. Fue condenado por la Inquisici\u00f3n cuando unos documentos de car\u00e1cter luterano escritos por \u00e9l fueron tomados de uno de sus seguidores encarcelados. \u00c9l esperaba, siendo un sabio te\u00f3logo y exegeta, reformar la Iglesia cat\u00f3lica romana desde dentro, y a trav\u00e9s de sus escritos establecer las bases doctrinales para el trabajo misional de las colonias iberoamericanas. Sus convicciones protestantes, sin embargo, significaron su martirio.\u2060[13]<\/p><p>Debido al fervor religioso de la Inquisici\u00f3n, no se cree que las obras de Lutero, o la de los otros reformadores aparte de Ponce, hayan llegado a Iberoam\u00e9rica. Quiz\u00e1 en algunos casos aislados algunos escritos fueron contrabandeados por peque\u00f1as c\u00e9lulas protestantes, pero con base en la evidencia hist\u00f3rica actual (o al menos, evidencia que es de f\u00e1cil acceso para nosotros), no es probable que se hayan conservado. Enviar obras protestantes al Nuevo Mundo era una tarea peligrosa, pues la Inquisici\u00f3n a menudo filtraba publicaciones importadas y destru\u00eda cualquier cosa protestante que pudieran encontrar. Adem\u00e1s, el remitente pod\u00eda ser rastreado si no cubr\u00eda sus huellas.<\/p><p>El pensamiento detr\u00e1s de la censura inquisitorial era que, si el protestantismo estaba creciendo en Europa, Espa\u00f1a deb\u00eda asegurarse de que el catolicismo romano creciera en el resto del mundo. Despu\u00e9s de todo, el orgullo de Espa\u00f1a era ser el campe\u00f3n del catolicismo, y buscaba lograr este fin por cualquier medio posible.<\/p><p>Podemos, sin embargo, decir con certeza que tenemos evidencia de que la primera traducci\u00f3n de la Biblia al espa\u00f1ol, la<em>\u00a0Biblia del oso<\/em>, fue contrabandeada exitosamente a Am\u00e9rica Latina poco despu\u00e9s de su publicaci\u00f3n en 1569. Casiodoro de Reina, un reformador protestante espa\u00f1ol que fue exiliado de su tierra natal, complet\u00f3 su traducci\u00f3n del Antiguo y Nuevo Testamento en la lengua vern\u00e1cula espa\u00f1ola. Su edici\u00f3n fue seguida por una revisi\u00f3n posterior hecha por su amigo, Cipriano de Valera, llamada la<em>\u00a0Biblia del c\u00e1ntaro<\/em>, en un esfuerzo de perfeccionar la traducci\u00f3n. Estas Biblias fueron contrabandeadas al Nuevo Mundo, con comunidades protestantes dispuestas a correr el riesgo de recibirlas. Desafortunadamente, dada la presencia de la Inquisici\u00f3n en Iberoam\u00e9rica, la<em>\u00a0Biblia del oso<\/em>\u00a0fue descubierta y destruida poco despu\u00e9s. Como nos informa el erudito Cornelius Hegeman:<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">Se inform\u00f3 que el obispo Agust\u00edn D\u00e1vila Padilla (quien en 1599 lleg\u00f3 de M\u00e9xico a Santo Domingo) tom\u00f3 300 copias de la Biblia protestante en 1599 y orden\u00f3 quemarlas en p\u00fablico. El concilio de Trento prohib\u00eda a los laicos leer la Biblia. [\u206014]<\/p><p>La Biblia protestante habr\u00eda experimentado un destino similar en otras colonias espa\u00f1olas, lo que llev\u00f3 a impresores y contrabandistas protestantes a experimentar con su pr\u00e1ctica general; alteraron la apariencia de impresiones futuras para enga\u00f1ar a los inspectores de la Inquisici\u00f3n. Tenemos evidencia de esto, por ejemplo, en la colecci\u00f3n de antig\u00fcedades de la Biblioteca Nacional de Colombia, donde se encuentra la<em>\u00a0Biblia del oso<\/em>\u00a0de 1622.\u2060[15]\u00a0Esta Biblia perteneci\u00f3 al ling\u00fcista colombiano Rufino Cuervo, quien la recibi\u00f3 como regalo luego de haber sido rechazada por la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas al descubrir sus contenidos protestantes.\u2060[16]\u00a0En lugar de las im\u00e1genes de portada habituales del oso o del c\u00e1ntaro, se us\u00f3 un Pegaso en un intento de enga\u00f1ar a los inspectores de la Inquisici\u00f3n, dado que tanto la\u00a0<em>Biblia del oso\u00a0<\/em>como la del\u00a0<em>C\u00e1ntaro<\/em>\u00a0estaban en la lista de los libros prohibidos.\u2060[17]\u00a0Aunque los detalles sobre c\u00f3mo lleg\u00f3 a Am\u00e9rica Latina se han perdido, podemos concluir que cruz\u00f3 el Atl\u00e1ntico en un barco de importaci\u00f3n. Para aquellos que puedan estar interesados, esta copia de la Biblia ha sido digitalizada y est\u00e1 disponible para la vista del p\u00fablico.\u2060[18]<\/p><p>Es un misterio c\u00f3mo Cuervo logr\u00f3 permanecer sin detecci\u00f3n y con la posesi\u00f3n de esta Biblia, aunque podemos suponer que la imagen de la portada del Pegaso y su texto de apertura en lat\u00edn fueron suficientes para evitar la detecci\u00f3n inquisitiva. Si alguien en el Nuevo Mundo hubiera sido encontrado alguna vez con la<em>\u00a0Biblia del oso<\/em>, o con cualquier otra literatura protestante, habr\u00eda significado ya sea el martirio de no retractarse, o la exclusi\u00f3n, como le pas\u00f3 a Lutero, quien se retir\u00f3 a un santuario seguro en Alemania.<\/p><p>Hab\u00eda refugios seguros en el Nuevo Mundo que estaban bajo protecci\u00f3n extranjera, la \u00fanica raz\u00f3n por la que algunos protestantes escaparon de la Inquisici\u00f3n.\u2060[19]\u00a0No obstante, el tiempo colonial result\u00f3 ser un per\u00edodo oscuro en la historia de Iberoam\u00e9rica, y no se permiti\u00f3 ninguna tolerancia religiosa en el imperio de la Espa\u00f1a cat\u00f3lica romana, ya hacia el protestantismo, el juda\u00edsmo, o cualquier otra cosa. Se buscaba una uniformidad religiosa forzada.<\/p><h3><strong>La ausencia de influencia protestante<\/strong><\/h3><p>Como resultado de los esfuerzos de la Inquisici\u00f3n y la contrarreforma en Iberoam\u00e9rica, la Reforma protestante tuvo poca o ninguna influencia en el desarrollo de la religi\u00f3n y la sociedad iberoamericana. Por el contrario, su ausencia dio paso al animismo, al sincretismo religioso, y al modernismo posterior. Como escribe el pastor Miguel N\u00fa\u00f1ez:<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">La cosmovisi\u00f3n latinoamericana ha sido mayormente animista, sincretista y modernista. [\u2026] El animismo ha influenciado no solo a la tradicional Iglesia de Roma, sino tambi\u00e9n a muchas de las creencias antib\u00edblicas manifestadas en iglesias \u201cevang\u00e9licas\u201d que abusan de la pr\u00e1ctica de los dones sobrenaturales del Esp\u00edritu. \u201cModernismo\u201d es la mejor forma de etiquetar la cosmovisi\u00f3n del continente, mezclada con catolicismo romano, de\u00edsmo, y animismo. [\u206020]<\/p><p>Todos estos hechos muestran una imagen que explica por qu\u00e9 la vida cristiana en la regi\u00f3n no experiment\u00f3 la misma transformaci\u00f3n y prosperidad que la de Europa y Am\u00e9rica del Norte, y por qu\u00e9 no sirvi\u00f3 como instrumento para la transformaci\u00f3n de su cultura.\u2060[21]\u00a0Al final, la cultura solo puede reflejar la cosmovisi\u00f3n religiosa de la gente, la cultura es\u00a0<em>la religi\u00f3n exteriorizada del pueblo<\/em>. No debe sorprendernos entonces que la cultura iberoamericana no haya exhibido los frutos de las convicciones b\u00edblicas y protestantes en su historia, debido a que no hubo ninguna, y si la hubo, ciertamente fue an\u00e9mica.<\/p><p>Eso no es para desacreditar a las iglesias protestantes actuales que trabajan en los campos misioneros, o los misioneros pasados que han sufrido por mucho tiempo para plantar iglesias b\u00edblicamente reformadas; simplemente significa que el protestantismo, como influencia cultural importante, ha estado ausente durante gran parte de la historia de Iberoam\u00e9rica, pero si Dios quiere, no por mucho tiempo.<\/p><p><strong>Lea la edici\u00f3n extendida en\u00a0<em>La Fuente<\/em>, Vol. 1: Un llamado a la reforma, no. 1\/2021<\/strong><\/p><hr \/><p><span style=\"color: #999999;\">[1]\u00a0Joyce E. Salisbury,\u00a0<em>The History of Spain: Land on a Crossroad<\/em>\u00a0(USA: The Great Courses, 2017), Chapter 14, Audiobook.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #999999;\">[2]\u00a0Greg Morse, \u201cJan Hus c. 1369-1415\u201d,\u00a0<em>Desiring God<\/em>. Accessed Dec. 10, 2018, https:\/\/www.desiringgod.org\/articles\/the-goosefather<\/span><\/p><p><span style=\"color: #999999;\">[3]\u00a0Andrew L. Wilson, \u201cThe Unfortunate Fate of Luther in the Ibero-American World\u201d in\u00a0<em>Studies in Luther\u00a0<\/em>(USA: Lutheran Forum, Summer 2009), 29.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #999999;\">[4]\u00a0Ibid.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #999999;\">[5]\u00a0Ver Marcelino Men\u00e9ndez y Pelayo,\u00a0<em>Historia de los Heterodoxos Espa\u00f1oles<\/em>\u00a0(Madrid, Spain: Editorial Cat\u00f3lica Espa\u00f1ola, 1880), Book II, 521-585; Book III, 403-408.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #999999;\">[6]\u00a0Ibid., 31.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #999999;\">[7]\u00a0<em>Exposition of the First Psalm.<\/em><\/span><\/p><p><span style=\"color: #999999;\">[8]\u00a0<em>Confessions of a Sinner.<\/em><\/span><\/p><p><span style=\"color: #999999;\">[9]\u00a0<em>Sermon of Our Redeemer on the Mount.<\/em><\/span><\/p><p><span style=\"color: #999999;\">[10]\u00a0<em>The Sum of Christian Doctrine.<\/em><\/span><\/p><p><span style=\"color: #999999;\">[11]\u00a0Wilson, \u201cThe Unfortunate Fate of Luther in the Ibero-American World\u201d, 32.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #999999;\">[12]\u00a0Ibid.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #999999;\">[13]\u00a0A. Gordon Kinder,\u00a0<em>Casiodoro de Reina: Spanish Reformer of the Sixteenth Century<\/em>\u00a0(London, UK., Tamesis Books Limited, 1975), 9.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #999999;\">[14]\u00a0Cornelius Hegeman,\u00a0<em>La Reforma en America Latina y el Caribe<\/em>\u00a0(Guadalupe, Costa Rica: Editorial CLIR, 2017), 37-38.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #999999;\">[15]\u00a0Pablo Rodriguez J., \u201cLa Biblia del Oso,\u201d\u00a0<em>Biblioteca Nacional de Colombia<\/em>. Accessed November 09, 2018, http:\/\/bibliotecanacional.gov.co\/es-co\/colecciones\/biblioteca-digital\/publicacion?nombre=La%20Biblia%20del%20Oso&amp;fbclid=IwAR25Mq14IT6lhaA0ykv7i_3Fji582npAe-Ncdstu7-zEI1d6jaqlzuppfj8\/.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #999999;\">[16]\u00a0Ibid.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #999999;\">[17]\u00a0Ibid.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #999999;\">[18]\u00a0Ber \u201cIndices: fcuervo_2933,\u201d\u00a0<em>Biblioteca Nacional de Colombia<\/em>. Accessed November 09, 2018, http:\/\/bibliotecanacional.gov.co\/content\/conservacion?idFichero=133565\/.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #999999;\">[19]\u00a0Ver Hegeman,\u00a0<em>La Reforma en America Latina y el Caribe<\/em>, 37-38.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #999999;\">[20]\u00a0Miguel N\u00fa\u00f1ez,\u00a0<em>El Poder de la Palabra para Transformar una Naci\u00f3n<\/em>\u00a0(Medell\u00edn, Colombia: Poiema Publicaciones, 2016), 10.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #999999;\">[21]\u00a0Ibid., 11.<\/span><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Varios libros describen la historia de la Reforma protestante y sus contribuciones a la sociedad occidental. Pero \u00bfqu\u00e9 de Iberoam\u00e9rica?<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4636,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"nf_dc_page":"","_eb_attr":"","om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"neve_meta_sidebar":"","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"off","neve_meta_content_width":0,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":"","neve_meta_reading_time":"","h5ap_radio_sources":[],"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5,9,10],"tags":[],"class_list":["post-3537","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-reforma-espanola","category-teologia"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/ARTICLE-91.jpg?fit=2000%2C1332&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3537","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3537"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3537\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5249,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3537\/revisions\/5249"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4636"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3537"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3537"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cantaroinstitute.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3537"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}